En medio de la feroz interna del Gobierno que, a la vez, aburre y sorprende, ha reingresado al escenario de la política vernácula de forma activa Mauricio Macri. ¿Qué significa exactamente la expresión “de forma activa” aplicada al ex mandatario, quien nunca abandonó la actividad política? Muy simple: su posible candidatura a la presidencia de la Nación, nada menos. Este dato –que fue un adelanto dado por Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia– refleja una posibilidad que hoy en día es considerada seriamente por el ingeniero, quien no dará definición alguna sobre esto hasta fines del año. En lo inmediato, Macri se va a concentrar en la Copa del Mundo. Mas luego, el eje de sus movimientos va a ser el de su candidatura. Claramente, su relación con Javier Milei está definitivamente rota. Tan claro como eso, es que la mera posibilidad de esa postulación inquieta al oficialismo. Muestra de ello son algunas de las declaraciones que se han producido en estos días por parte del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y del ministro de Economía, Luis Caputo. “Sería (la candidatura) funcional al kirchnerismo”, dijo Menem. “Este gobierno hizo cosas exactamente opuestas a las de Macri en términos de política económica “, dijo Caputo, (sic) sin advertir que él había sido uno de los funcionarios del área económica de aquella gestión que hoy critica.