Durante una cena de la Fundación Libertad, en marzo de 2019, el expresidente Mauricio Macri indicó que en un eventual segundo mandato aplicaría las mismas reformas económicas, pero con mayor velocidad: la frase “en la misma dirección, pero más rápido", sintetizó la promesa electoral que terminaría en la doble derrota de Juntos por el Cambio (JXC) en las primarias de agosto y la primera vuelta de octubre de aquel año. Siete años después, las últimas mediciones permiten comparar el estado de situación del actual gobierno que, como el de Macri, surgió también de un ballotage: según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (Espop) de la Universidad de San Andrés (Udesa), la aprobación de la gestión de Javier Milei se mantiene por debajo de la de Macri desde hace un año; en mayo pasado, la brecha fue de 5 puntos porcentuales (pp), 37% frente a 42%. En cambio, supera a la que tenía Alberto Fernández a la misma altura de mandato: 21%.
En la misma línea, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) arrojó en mayo una caída intermensual de 1,6%. Así, en los primeros cinco meses de 2026, el ICG registró cinco caídas consecutivas, lo que acumula una contracción de 19,2% desde finales del año pasado. Esto ubica al gobierno de Milei 2,6% por debajo de Macri a la misma altura de su gestión, es decir, el mes 30 (2,04) y también menor (-17,8%) al que registró Néstor Kirchner en mayo de 2006 (2,42). Consuelo parcial: el ICG de Milei superó al de Alberto Fernández y Cristina Fernández en los meses 30 de sus respectivas gestiones.









