Las alarmas de la semana pasada por las recientes incursiones en el espacio aéreo han asustado todavía más a los países bálticos, en primera línea ante la amenaza rusa. El Kremlin está debilitado en el frente de batalla ucraniano, pero los recientes episodios en Letonia y Lituania, que tuvieron que declarar la alerta en el país tras nuevas apariciones de drones, han puesto el foco en estas tres pequeñas naciones en el flanco este de la UE, que se preparan para más zumbidos de la guerra moderna en su espacio aéreo y piden la implicación de Bruselas para ponerle freno. El mensaje es que la frontera de los bálticos es también la de la UE y, por lo tanto, debe ser tratada como un asunto comunitario. “No se trata de incidentes aislados. Es una estrategia deliberada de Rusia, que intenta desestabilizar nuestras sociedades democráticas, de forma muy similar a lo que ocurre en los campos de batalla de Ucrania”, advirtió desde Vilnius la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen después de reunirse con los presidentes de Lituania, Gitanas Nauseda, de Letonia, Edgars Rinkevics, y de Estonia, Alar Karis.Gitanas Nausedas“Los cielos sobre el Báltico no son lo suficientemente seguros”, avisa el presidente lituanoLa conservadora alemana viajó de urgencia hasta la capital lituana con el comisario de Defensa, Andrius Kubilius, para mostrar la solidaridad de Bruselas con los países y coordinar una respuesta a la incursión de drones en el espacio aéreo de la región. En una comparecencia, la líder del Ejecutivo comunitario quiso mandar un mensaje de unidad y firmeza ante lo que consideran una “nueva realidad de seguridad” en el continente, pero los países bálticos creen que con buenas intenciones no es suficiente y piden más ayudas europeas para fortalecer la seguridad del flanco oriental. “Los cielos sobre el Báltico no son lo suficientemente seguros”, lamentó Nausedas.Von der Leyen está impactada por lo vivido la semana pasada, que a su juicio es lo que muchos creían que pertenecía a “otra época”. “Alertas de ataque aéreo, familias refugiándose, escuelas cerrando, transporte interrumpido. Esta es la realidad en la frontera oriental de Europa en 2026. Hoy pasa aquí. Mañana pasará en el resto de Europa”, reiteró, recordando que Bruselas activará 12.000 millones de euros a través del préstamo defensivo SAFE y que redirigirá 1.500 millones de los fondos de cohesión para los Estados bálticos “para preparación fronteriza”.Esta “nueva realidad” que viven los bálticos significa avistamientos constantes de drones, la guerra electrónica rusa, las nuevas tecnologías y las acusaciones cruzadas. Nausedas contó que “a diario” se producen sucesos como incursiones de aparatos no tripulados, interferencias electrónicas, campañas de desinformación, alegaciones falsas e incluso amenazas de sabotaje. Ucrania denuncia que Moscú desvía los drones que envía para atacar la zona rusa de Leningrado hasta estos países bálticos. También la semana pasada, otro caza de la OTAN utilizaba un misil para abatir uno de estos aparatos en el espacio aéreo de Estonia.Todo esto aumenta el miedo en estas tres exrepúblicas soviéticas, más cuando Estados Unidos abiertamente anuncia reducciones de tropas en Europa. Mientras los drones siembran el pánico en los Bálticos, Rusia recrudece sus ataques sobre Ucrania. Este domingo, Kyiv sufrió uno de los peores bombardeos desde el principio del conflicto y al menos cuatro personas murieron. Ahora Moscú ha anunciado que las bombas continuarán cayendo sobre la capital ucraniana y ha pedido a las delegaciones internacionales que retiren a su personal diplomático en la capital ucraniana, algo que desde Europa se interpreta como una amenaza para aislar a Ucrania a través del miedo. De momento, Bruselas mantiene su representación.Nueva fase de la guerraLa UE mantendrá su representación en Kyiv pese a las amenazas de bombardeos rusos“Rusia ha llegado a un callejón sin salida en el campo de batalla, así que aterroriza Ucrania con ataques deliberados en los centros de las ciudades. Son actos aberrantes de terror destinados a matar a tantos civiles como sea posible”, ha denunciado la alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, que señala que Moscú está utilizando misiles balísticos de rango intermedio Oreshnik, estos sistemas diseñados para llevar ojivas nucleares, como una “táctica de espanto político y una temeraria provocación nuclear”.Todos estos actos están quitando las ganas a Europa de sentarse realmente a negociar con Rusia al considerar que Vladímir Putin no está realmente interesado en poner fin a la guerra. La semana pasada, durante la cumbre de ministros de Exteriores de la OTAN en la ciudad sueca de Helsinborg, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reconoció que las negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos no han dado los resultados prometidos. “Si alguien más quiere ocuparse, que lo haga”, indicó el jefe de la diplomacia de Donald Trump.Hasta ahora, Europa había sido marginada de las negociaciones de paz, por lo que aparece una oportunidad para que imponga su narrativa de que necesita tener voz y voto en el potencial final del conflicto. Este jueves y viernes los titulares de Exteriores de la UE se reúnen en Chipre y podrían debatir esta iniciativa. Son varios los nombres que se han barajado como posibles intermediarios, desde la excanciller alemana Angela Merkel, al presidente finlandés Alexander Stubb hasta el expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi, el nombre que aparece de forma recurrente como potencial comodín europeo. “De momento, son todo habladurías o deseos más que una realidad”, comenta un diplomático europeo.En Vilnius, Von der Leyen evitó especular sobre nombres y recordó que, mientras Rusia siga bombardeando Ucrania, no muestra voluntad de paz. También los líderes bálticos son escépticos sobre esta posibilidad: Rinkevics advirtió que Rusia suele utilizar este tipo de propuestas como una estrategia para dividir a los aliados. “Primero deberíamos hablar de qué queremos decir a Rusia, y luego decidir a quién mandamos”, apuntó Karis.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
La UE, en alerta por la “nueva realidad” de incursiones de drones el Báltico
Europa se prepara para más sabotajes al mismo tiempo que debate si elegir a un mediador para iniciar negociaciones con Putin













