“Los ciudadanos de los países bálticos están viviendo lo que muchos creían que pertenecía a otra época: Alertas de ataque aéreo, familias refugiándose, escuelas cerrando, interrupciones del transporte. Esta es la realidad en el flanco oriental de Europa en 2026”. Con estas palabras, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha descrito la situación que viven las repúblicas bálticas en su visita está este martes en Vilna, capital de Lituania. Von der Leyen ha celebrado un encuentro con el presidente lituano, Gitanas Nausėda, junto a sus homólogos en Estonia, Alar Karis, y Letonia, Edgars Rinkēvičs, en los que han condenado “la estrategia deliberada de Rusia para desestabilizar nuestras sociedades democráticas” de las últimas semanas tras la incursión de drones en territorio europeo y las acusaciones sin pruebas del Kremlin sobre posibles ataques del Ejército ucraniano desde territorio de estos tres países miembros de la UE.

Esta crisis ha puesto sobre la mesa que el famoso muro de drones que anunció la presidenta de la Comisión Europea en septiembre de 2025 sigue siendo solo un proyecto. Von der Leyen ha admitido que “hay que cerrar nuestras brechas de preparación. Estos incidentes han expuesto vulnerabilidades”. Además ha resaltado que “los Estados miembros del Este marcarán el estándar, porque lo que ustedes están experimentando hoy el resto de Europa podría enfrentarlo mañana. Por eso cerraremos las brechas de forma sistemática, empezando por sistemas de alerta más unificados y una mejor coordinación transfronteriza. La iniciativa ”Eastern Flank Watch“ debe convertirse en un pilar central de la arquitectura de seguridad europea”.