Así viajé la segunda semana de abril y fue algo increíble viajar por una bella carretera, me llené de emoción y gran alegría, al fin viajamos con tranquilidad.26 de mayo, 2026 - 09h00Viajar por tierra, aire o mar es algo maravilloso que permite al viajero soñar y reflexionar al conocer tantas maravillas que existen. Recordar los primeros viajes realizados desde mi tierra natal, Vinces, es meditar sobre el tiempo que pasa inexorablemente ligado a nuestras vidas, es como un compañero inseparable que va siempre de nuestra mano. Primero la figura del tiempo cubre nuestra niñez que de un momento a otro nos vemos tan diferente realizando actividades junto a nuestros padres, así empezamos a viajar con ellos y era una gran aventura, subirnos a las flotas que salían de Vinces a diferentes pueblos, principalmente a la ciudad de Guayaquil. Éramos jóvenes alegres descubriendo un mundo nuevo para nuestras vidas y desde ese momento sentí el peligro muy cerca, el chofer hacía maniobras evitando charcos, huecos, polvo, pero así llegábamos a nuestro destino. Crecimos y en tantos años de nuestras vidas no arreglaban esta carretera, especialmente Macul-Vinces, son 17 km fantasmas que pasaron desapercibidos, pero el ímpetu y la alegría de vivir era mayor y aceptábamos las incomodidades que ahora a través del tiempo me doy cuenta el gran peligro en el que estábamos en el momento de viajar. Pasaron los años y las autoridades que tenían a cargo estas obras viales no hicieron nada. En el transcurso del tiempo hubo muchos accidentes fatales, recuerdo una joven que en la curva más sobresaliente se accidentó por el mal estado de la carretera, lo único que a veces hacían era tapar huecos. PublicidadNo puedo creer que pasaron tantos años y nadie se acordaba de Vinces, siendo un cantón que aportó con el erario nacional en la época del gran cacao, agrícola por excelencia y con gran turismo en época de las regatas. Hay una anécdota contada por el Ab. Bolívar Barragán, de 97 años, referente a este tema: un día le tocó visitar Vinces al presidente Velasco Ibarra y le preguntó a su ministro de Obras Públicas si ya estaba lista la carretera y le dijo que sí, pero el presidente llegó empolvado y bien golpeado, así que se acercó al telegrafista del cantón y envió urgente a Quito un telegrama donde ordenaba la cancelación de su cargo al ministro. Por grandes y bellas cosas seguimos viajando a visitar a nuestros padres, llegábamos adoloridas, pero el deber y el amor es más grande, pero ya sabía que estaban arreglando la carretera.Así viajé la segunda semana de abril y fue algo increíble viajar por una bella carretera, me llené de emoción y gran alegría, al fin viajamos con tranquilidad y gratitud. ¿Saben quién la hizo y fue a inaugurarla? El presidente Daniel Noboa.PublicidadPublicidadGracias, señor presidente, espero que Dios le dé sabiduría para llegar a tantos lugares que, como Vinces, quedaron en el olvido y donde hubo tantos accidentes en los que fallecieron muchas personas. Hoy, son los grandes héroes del andar, del andar haciendo caminos y que al mirar la obra actual solo vemos con alegría una gran realidad. ¡Gracias, señor presidente Daniel Noboa por ser parte del cambio y progreso! (O)PublicidadAlicia de Jesús Carriel Salazar, docente jubilada, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?