Esta forma de viajar nos ayuda a mantener la imaginación despierta por unos instantes. 23 de junio, 2026 - 08h30Como un elemento más de este vasto universo, hoy me gustaría viajar en una nube de las que surcan el cielo. Con una infinita variedad de formas, tamaños y colores imaginados, deambulan a la velocidad que su invisible amigo, el viento, les permite.En los días de tránsito calmado, me imagino disfrutando del paisaje a la velocidad idónea para absorber, sin prisa, los destellos del mar y las montañas nevadas que, bien iluminadas por el sol, hacen brillar tanta maravilla con elegancia. En cuanto a la simbiosis que las une con el mundo vegetal, ¡qué decir! Todos los colores imaginados se contemplan desde lo alto, como esa alfombra incomparable de árboles, arbustos, plantas y flores que brotan al ritmo justo para mantener ese paraíso bien regado.He visto viajar –desde mi posición privilegiada y onírica de hoy– a personas que, subidas en aviones y otras naves, me saludaban con intriga y admiración al verme viajar tan cómodamente, sentado encima de esa nube imaginaria con forma de mullido sillón fantasioso.PublicidadEsta forma de viajar nos ayuda a mantener la imaginación despierta por unos instantes. Pongámosla en práctica y veámosla como una forma de mejorar nuestra forma de ver la vida y vivirla. (O)Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte, Albacete, EspañaPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Viajar con la imaginación
Esta forma de viajar nos ayuda a mantener la imaginación despierta por unos instantes.








