El Partido Popular trata de desviar la agenda hacia otros temas más propositivos, como su estrategia de vivienda, pero el foco mediático en torno a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero redirige a Génova hacia la duda sobre una eventual moción de censura. Este martes, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido por primera vez después de que el presidente del PNV, Aitor Esteban, agitase el tablero político —todavía más, este domingo— al pedir elecciones anticipadas antes de que acabe el año y después de conocerse las últimas novedades sobre el sumario del caso investigado en la Audiencia Nacional. Preguntado expresamente si su partido apoyaría esta opción para acelerar el cambio de Gobierno que él tanto reclama, Feijóo, tras un atril y bajo el sol abrasador del mediodía sevillano, ha respondido a la gallega: “Vamos a ver si lo que dicen lo hacen o, por el contrario, lo que dicen es contrario a lo que hacen. De momento lo que sabemos es que lo que están diciendo, que quieren un gobierno limpio, no concuerda con sus actos”.El jefe de los populares elude así la cuestión y a la vez reta a la formación vasca y a Junts a moverse, a quienes traslada la presión, porque Génova no pretende llamarles para sondear una moción instrumental con Vox. Es decir, para convocar elecciones después de ser investido. No está sobre la mesa iniciar una ronda de contactos en este momento. La dirección del PP intenta, por contra, desviar el foco hacia otros asuntos propositivos, como ha ocurrido este martes en Sevilla, adonde ha viajado Feijóo para participar, junto al alcalde, José Luis Sanz, en el acto de entrega de una promoción de viviendas de protección oficial impulsada por el Ayuntamiento hispalense —donde su partido gobierna en minoría—. “El precio de la vivienda sube como los casos de corrupción”, ha ironizado el líder del Partido Popular. En paralelo, en el Congreso se debate en el pleno de esta semana una proposición de ley relacionada con vivienda. Porque el Partido Popular busca que Sánchez se siga desgastando en los tribunales, donde desde ahora queda un largo recorrido. “Probablemente nos vendría mucho mejor dejar que Sánchez agote la legislatura y que esté completamente rodeado ya rodeado ya de corrupción”, ha reconocido la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, en rueda de prensa. “Pero lo importante no es que es mejor para el Partido Popular. es que es mejor para España”, ha añadido la diputada popular. Aún así, no iniciarán una ronda de contactos de momento. La respuesta de JuntsJunts per Catalunya no ha recogido por ahora el guante lanzado por el PNV y ha descartado este martes apoyar una moción de censura. “No está sobre la mesa. La capacidad de convocar elecciones es de Sánchez”, ha asegurado la portavoz del partido nacionalista catalán en el Parlament, Mònica Sales, cuando le han preguntado por las palabras de Aitor Esteban. Los independentistas, pese a la presión que ejercen en el Congreso, donde acusan a Sánchez de actuar con “menosprecio a la democracia” y de no tener “legitimidad democrática”, aparcan por el momento la opción de apoyar una moción de censura liderada por los populares, informa Marc Rovira.Desde Sevilla, Feijóo ha reprochado al PNV y a Junts —cuyos votos serían necesarios para que prosperara la moción de censura que ya le ha propuesto Vox, pero a la que las formaciones nacionalistas se niegan a apoyar— que por una parte exijan gobiernos sin mácula, pero que “sigan apoyando al Gobierno, pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, información tras información, afecte al Gobierno, afecte a las personas más importantes del entorno del presidente, incluso a su familia, a su partido”. “Que los socios sigan apoyando es inédito en la política española”, ha abundado para trasladar la presión sobre ambas formaciones. “Si creen que es mejor apoyar un gobierno de corrupción y no abrir las ventanas al cambio, tienen muy mal concepto de sus votantes”, ha advertido.Y en ese “Gobierno del cambio”, Feijóo se ha comprometido a que “la corrupción será incompatible”. “Y si alguien se equivoca, verán ustedes cómo tiene consecuencias”. Una declaración de intenciones que ha pasado un tanto desapercibida, como la defensa de sus políticas de vivienda, frente al “fracaso del intervencionismo” del Ejecutivo, que es para lo que, en teoría, había venido a hablar el dirigente popular. Es lo que tiene programar intervenciones a las 12 en Sevilla, con un calor infernal acelerado por la ausencia de arbolado típica de los bloques de vivienda nueva construidos a las afueras de las ciudades. “Lo realmente grave ya no solamente es la corrupción del Gobierno, lo grave y lo peligroso es que nos acostumbremos a vivir en esta decadencia. No es normal que vayamos a uno o más escándalos al día. No es normal que midamos la actualidad por los delitos que describen los medios de comunicación. Y no es normal que España ya aparezca como uno de los centros de corrupción mundial”, ha sentenciado Feijóo.
Feijóo reta al PNV y a Junts, aunque elude la moción: “Lo que dicen no concuerda con sus actos”
El PP no iniciará una ronda de contactos y trata de desviar el foco hacia temas más propositivos, como la vivienda










