El próximo presupuesto a largo plazo de la UE (2028-2034) ya está trayendo cola y la negociación en sí todavía no ha empezado, pero 15 países, entre ellos España, reclaman a Bruselas que blinde los fondos de cohesión, la Política Agraria Común y la política pesquera, tres elementos que en el caso español son clave para el desarrollo de las comunidades autónomas. En una declaración conjunta remitida a la Comisión Europea, Bulgaria, República Checa, Croacia, Estonia, Grecia, Italia, Lituania, Letonia, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia, España y Hungría insisten en que el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) "debe seguir garantizando suficientes recursos para las políticas derivadas de las obligaciones del Tratado, tales como la Política de Cohesión, la Política Agrícola Común (PAC) y la Política Pesquera Común (PPC)". Los socios recalcan que estos fondos "desempeñan un papel fundamental en la promoción de la convergencia, el crecimiento económico y la seguridad alimentaria", sobre todo en el caso de Estados miembros descentralizados, como España. "Según lo propuesto por la Comisión, la Política de Cohesión, la PAC y la PPC son las únicas políticas que se enfrentan a recortes en términos reales, a pesar del aumento global del volumen del nuevo MFP. Estas políticas contribuyen de manera significativa a los objetivos clave de la UE y sus objetivos basados en el Tratado siguen siendo plenamente pertinentes. La Política de Cohesión y la PAC son las políticas de la UE con mayor visibilidad para sus ciudadanos", recogen los firmantes, recogiendo el guante de Bruselas.Y es que el Ejecutivo comunitario, según su propuesta para el siguiente presupuesto a largo plazo, quiere concentrar esos fondos bajo un paraguas más amplio, perdiendo en cierto modo la sencillez a la hora de hacer llegar las ayudas a entidades locales y regionales."Es crucial evitar que la Política de Cohesión se convierta en una herramienta sistemática para la gestión de crisis, reemplazando a otros instrumentos de la UE destinados a este fin: la propuesta de reservar el 10% para crisis debería reducirse; la reprogramación de las medidas en curso del Plan debería seguir siendo una opción voluntaria para los Estados miembros, al tiempo que se garantiza el acceso a la reserva para crisis y al Mecanismo de la UE. Además, la Política de Cohesión debería dotarse de una financiación adecuada y garantizada para todas las categorías de regiones", insisten también en el comunicado.Este mensaje se da también en paralelo a las intenciones de la Comisión Von der Leyen de reestructurar todo lo que tiene que ver con la relación con las regiones, que quieren un papel más activo en políticas como la vivienda pero que ven cómo en el organigrama que se imagina a medio plazo Bruselas no ocupan un escalón prioritario."Para aumentar la participación y fomentar el desarrollo de capacidades en toda la Unión Europea, deberían implementarse medidas específicas destinadas a facilitar el acceso de las entidades con menos experiencia a las convocatorias competitivas", prestando especial atención, dicen, a las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la columna vertebral de la economía de la Unión Europea", piden también los socios firmantes, que han formado un grupo llamado ya "Amigos de la cohesión".En ese escenario, los 16 países dicen estar abiertos "a debatir propuestas de nuevos recursos propios que alivien de manera efectiva la presión sobre los presupuestos de los Estados miembros", sostienen en el texto. "Estos debates deben vincularse a las negociaciones generales sobre el MFP. Cualquier nuevo recurso propio debe ser genuino, justo, sencillo y no regresivo", concluyen.
España y otros socios europeos piden a Bruselas que blinde los fondos de cohesión, claves para las comunidades autónomas
Un total de 16 Estados miembros piden que la Comisión no recorte tampoco ni la PAC ni los fondos para pesca en el próximo presupuesto de la UE.







