Un informe del Parlamento Europeo estima un recortes de más de 10.000 millones de euros para los países grandes en el periodo 2028-2034
La falta de ambición del próximo presupuesto europeo presentado por la Comisión Europea se ve con nitidez en un punto: la mayoría de Estados miembros recibirán menos dinero para la financiación de políticas tradicionales de la UE como la agraria o la de cohesión. A España, por ejemplo, le corresponderán unos 73.890 millones, un 12% menos que en el periodo actual, sin tener en cuenta las cantidades que están llegando por el Fondo de Recuperación. Para Italia o Francia, el recorte es ...
similar, en cantidad y porcentaje, según un informe interno del Parlamento Europeo al que ha tenido acceso EL PAÍS. Del recorte solo escaparían Estonia, Malta, Suecia, Finlandia y Croacia si estos números no cambian sustancialmente tras las negociaciones entre los propios países y con la Eurocámara, que deberían estar listas a finales de este año.
Conforme avanzan las negociaciones se van conociendo detalles que hasta ahora no habían trascendido. Uno de ellos son las cifras una vez se les descuenta el efecto de la inflación. En la propuesta que presentó en julio pasado, los números se lanzaron sin hacer este cálculo que sí ha hecho el Parlamento Europeo aplicando un deflactor de precios del 2%, es decir, el objetivo de inflación que utiliza el BCE. Fuentes del Consejo de la UE señalan que el Ejecutivo de la UE nunca ha facilitado los datos a precios constantes, nombre técnico de una cifra a la que se le descuenta el efecto de la subida de los precios, durante las conversaciones. La diferencia entre un dato y otro es importante, y resulta clave a la hora de sentarse a negociar. Este ejercicio lo han hecho los técnicos de la Eurocámara y en él se aprecia el recorte que, en el caso de España, afectaría principalmente a los fondos de cohesión. En la política agraria común, en cambio, habrá recorte o no según lo que decida el Gobierno de turno.







