Laura Pinillas advierte de los riesgos de tomar el sol. (Montaje Infobae)Este 2026 el verano ha decidido adelantarse. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha anunciado que, durante la semana, España disfrutará de temperaturas más típicas de la época estival, con ciudades que alcanzarán los 40 grados en los próximos días. Con la llegada del sol y del calor, no son pocos los que ya aprovechan para tomar el sol en terrazas, parques, piscinas y playas con intención de lucir una piel morena lo más pronto posible. Este objetivo estético, sin embargo, es un mecanismo de protección de la piel que puede no ser tan saludable como parece. PUBLICIDAD“Asociamos el moreno con ser atractivos, ser guapos, vacaciones, pero realmente el bronceado es una respuesta de emergencia”, advierte la bióloga Laura Pinillas González. La joven dedicada a la divulgación científica a través de su cuenta @celulau.bio, explica que la piel tiene memoria y que el moreno no es más que un daño constante a las células de la piel. Según explica Pinillas, “cuando la radiación ultravioleta llega a la piel, moléculas dentro de tus células se pueden dañar, incluido el ADN". Ante esta amenaza, el cuerpo “no se queda tan tranquilo y observando”, sino que actúa: es donde entran en escena los melanocitos, las células responsables de que la piel se oscurezca. PUBLICIDADLos melanocitos “segregan melanina, que absorbe esa radiación y protege a las células”, explica Pinillas. Así, “cuando se te oscurece la piel es porque segrega melanina y eso es una defensa”, resalta. “Esto es como cuando te haces una herida. ¿La herida es buena? No. ¿La costra que te sale es buena? Bueno, ayuda", compara. Bajo la sombra de un árbol en un parque urbano, una pareja se aplica protector solar para proteger su piel, mostrando la importancia del cuidado solar en el verano. (Imagen Ilustrativa Infobae)La bióloga recuerda que tomar el sol no siempre es malo. “El sol es necesario para nuestros ritmos biológicos y para sintetizar vitamina D”, dice en su vídeo. “Pero eso de exponerse al sol para ponerse moreno, no lo veo”, añade.PUBLICIDADEl problema es que, aunque el efecto visual del sol solo dure unos meses, “la piel tiene memoria”, asegura Pinillas. “Los daños se van acumulando en tus células y luego pueden surgir mutaciones que pueden acabar en cánceres y melanoma. Así que no, no hay bronceados saludables“, insiste. Por ello, recomienda tomar algunas medidas para que salir al sol en verano no suponga una condena para la piel. Para disfrutar del sol de forma saludable, es necesario usar siempre “gafas, crema, gorra, ropa y sombra”, recuerda. PUBLICIDADExpertos consultados por Infobae remarcan que el uso de crema protectora es uno de los pilares para una exposición segura al sol. Se recomienda aplicar cremas con FPS alto (entre 30 y 50) o muy alto (FPS 50+) al menos 15-30 minutos antes de la exposición, y reaplicarla cada dos a cuatro horas. Además, si planeamos meternos en el mar o en una piscina, será mejor volver a echarse crema después de salir. “No conviertas tu piel en la medalla del verano, porque tu piel cuando se pone morena no te está diciendo: ‘Ay, qué bien’. Te está diciendo: ‘Corta’”, concluye Pinillas en su vídeo.
Una bióloga lo confirma: el bronceado de tu piel es una respuesta de emergencia
El cuerpo activa un mecanismo de defensa ante los rayos UV del sol












