Día intenso en la redacción de La Vanguardia e imagino que también en el resto de los medios de comunicación ante la revelación del sumario de la causa que afecta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y que consta de un total de 697 documentos diferentes. Imagínense los miles de páginas que deben ser leídas y analizadas en un tiempo récord sobre las actividades de la trama que habría permitido facilitar la concesión de un crédito a la aerolínea Plus Ultra. Con la presunción de inocencia por bandera y la indefensión de Zapatero, que no hablará hasta su interrogatorio ante el juez previsto para el 2 de junio, los indicios que la investigación aporta en este sumario implican al expresidente de una forma muy directa en la trama, por el cobro de informes o por la implicación de personas próximas a él en las operaciones.El expresidente defendió su inocencia en el Senado Es muy pronto para saber si estas acusaciones pueden derivar en una condena penal. Lo que sí que parece claro es que son un torpedo en la línea de flotación a la moralidad y la ética de un líder socialista que se había convertido en un referente para la izquierda. Es un golpe muy duro para los progresistas de este país. ¿Suficiente para hacer caer a Pedro Sánchez? Sin duda, si hoy se celebraran elecciones generales, el impacto podría ser definitivo. Y es posible que el PSOE ya no pueda reeditar el pacto que invistió a Sánchez en el 2023.Pero la pregunta no es esta, sino si el escándalo puede propiciar que se avancen las elecciones ahora mismo. Y esta respuesta es más compleja. Ya se presupone que Sánchez no va a hacerlo. Lo ha repetido por activa y por pasiva. La clave está en saber qué van a hacer los socios que le apoyaron hace tres años, y si estas revelaciones sobre Zapatero pueden favorecer una moción de censura instrumental para convocarlas. Tiene razón el portavoz del PP, Borja Sémper, cuando dice que “las palabras solo no valen”. El PNV ha sugerido avanzar las elecciones, pero no se ha movido –al menos hasta el momento– para hacerlo. Veremos si alguien lo hace.Otra cosa es la opinión del elector. Seguramente, hay cada vez más ciudadanos que creen que la legislatura ha llegado al final. El Gobierno tiene que convencerlos de que no es así y hacerlo con algo más que palabras y resistencia numantina.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992