El maratón tenía que acabar en Atenas. La final de la Euroliga conquistada este domingo por el Olympiacos ante el Real Madrid coronó un larguísimo camino de 402 encuentros europeos desde el inicio de la fase regular hasta el partido decisivo en el OAKA. El conjunto blanco estiró al límite su resistencia cuando tenía todos los elementos en contra por el ambiente y las lesiones de sus pívots y al final del encuentro su entrenador, Sergio Scariolo, resaltó el mérito de competir en tales circunstancias hasta el último peldaño y la gigantesca dificultad que en el futuro supondrá continuar con los puños en alto en la pasarela europea. “Cada vez hay más conjuntos que invierten más para ganar. Hemos de tener la conciencia de que cada vez va a ser más difícil. Eso lo tenemos que tener claro o nos equivocaremos”, avisó el preparador italiano.Scariolo radiografiaba el escenario cambiante que vive la Euroliga. Mientras los poderes tradicionales como el campeón Olympiacos, el Panathinaikos y el Fenerbahçe continúan elevando el gasto en fichajes, a su alrededor crecen otros proyectos que apuntan a convertir la Copa de Europa en una competición cada vez más salvaje y que este curso ha provocado ya que 10 de sus 20 equipos cambiaran de entrenador. El Valencia llama a la puerta de la élite después de acceder a su primera Final Four y negocia con la Euroliga extender su vinculación como uno de los clubes nobles de los próximos años. El nuevo director general de la organización europea, Chus Bueno, así lo afirmó en Atenas: “Nos gustaría tener al Valencia siendo un equipo de Euroliga a largo plazo”. El equipo naranja es un grande cocinado a fuego lento bajo el mecenazgo de Juan Roig. Su estrella, Jean Montero, es hoy una de las piezas más codiciadas del mercado, por ejemplo por el Olympiacos. Otras entidades intentan abrirse paso con prisas. Como el Dubai Basketball, un nuevo rico que ha debutado este año en la Euroliga, un recién nacido en Emiratos Árabes Unidos, sin raíz ni pasaporte europeos pero que ha firmado un contrato hasta 2030 a cambio de una aportación económicas cuyos detalles se guardan bajo llave. Un presupuesto de 16 millones y un pabellón para 17.000 espectadores llamado Coca-Cola Arena definen al nuevo pasajero. Para concederle un asiento, la Euroliga elevó la competición de 18 a 20 equipos y ahora le da vueltas a otra ampliación a 22 o 24 y un sistema de dos conferencias.Bueno aseguró que la Euroliga ha recibido la petición de 17 nuevas licencias mientras por otra parte negocia una vinculación deportiva y económica con la NBA. El tablero no para de moverse y de llenarse de fichas. También rompe la banca el Hapoel Tel Aviv, que el pasado verano pescó de la NBA al serbio Vasilije Micic para convertirlo en el jugador mejor pagado de Europa con 5,6 millones por curso, por delante de Nunn en el Panathinaikos (5,3) y Vezenkov en el Olympiacos (4,1).Precisamente los dos clubes griegos, el Hapoel y el Efes fueron sancionados en abril por la Euroliga por exceder el límite salarial del nuevo sistema de control económico. El Panathinaikos fue el más derrochador al pasarse más de tres millones de euros. Los grandes transatlánticos no tiemblan a la hora de firmar grandes salarios que disparan la inflación y aumentan la dificultad de entidades clásicas como el Madrid y el Barça para competir con la chequera. Pero el mercado no deja de expandirse. El año pasado Abu Dabi pagó un canon récord de 25 millones por acoger la Final Four y al acuerdo es repetir el pago para la cita de 2027. El Madrid es el único de los grandes clubes que no ha firmado todavía su renovación con la Euroliga mientras la NBA planea fomentar el desarrollo de franquicias vinculadas al fútbol. Más dinero, más competencia. Scariolo ya lo advierte. Ser campeón de Europa se convierte en una misión cada vez más complicada, y más cara.
La Euroliga se pone cada vez más cara
La competencia deportiva y económica se dispara en la Copa de Europa entre los poderes tradicionales y los nuevos ricos












