Los maestros de la CNTE ―la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación― están elevando la apuesta a menos de 20 días de que México inaugure el Mundial de fútbol, el evento que concentra todas las miradas en el país y en la capital. Ya lo hicieron el año pasado, vísperas de las elecciones judiciales, con un plantón nacional que duró un mes, y lo están volviendo a hacer ahora. Los sindicalistas de la sección de Oaxaca han abierto las movilizaciones este lunes, a una semana del paro nacional, y la respuesta por parte de la ciudad ha sido tajante. Un extraordinario contingente de policías ―800, según el propio Gobierno capitalino― les estaba esperando esta mañana en las calles aledañas al Zócalo, donde pretendían instalar el plantón al que luego se sumarían sus compañeros del resto de delegaciones. Los profesionales de la educación, que exigen mejoras en los salarios y la derogación de la ley del ISSSTE, han visto cerrado el acceso a la plaza por cualquier vía, y a mediodía todavía están decidiendo dónde instalarse.“Aunque digan que gobiernan para los pobres, gobiernan para la clase poderosa y empresarial, porque les importa más un Mundial de fútbol que el reclamo de todo un pueblo. Bastaron dos años del segundo piso [de la autodenominada Cuarta Transformación] para mostrar que son la misma escoria que los regímenes anteriores. (...) Si no hay solución, no rueda su balón”, ha dicho el responsable sectorial tras la trifulca con la policía, a la que han acusado de utilizar gases lacrimógenos contra ellos. El Gobierno de la Ciudad de México rechaza esas acusaciones y apunta a este periódico que los agentes “solo portan su equipo de protección personal, escudo, casco, rodilleras, coderas y, algunos de ellos, extintores”. “No se utiliza ningún tipo de gas”, han agregado. La Secretaría de Gobernación y la de Educación, por su parte, han emitido un comunicado en el que llaman de nuevo a la CNTE al diálogo y a la construcción de acuerdos. “En el Gobierno de México entendemos que el diálogo no es solo conversación, sino un proceso para construir y transformar en conjunto la realidad educativa”, puntualizan. La dinámica se repite desde que Claudia Sheinbaum llegó a Palacio Nacional: se instalan mesas de negociación que predisponen a ambas partes a encontrarse a medio camino, pero terminan encallando por falta de soluciones de fondo y derivando en nuevas movilizaciones en las calles, la estrategia con la que el sindicato más severo está presionando al Ejecutivo de Morena.El secretario de Educación, Mario Delgado, anunció el pasado Día del Maestro una subida de los salarios del magisterio del 9%, un gesto de conciliación que solo ha encontrado aceptación en el institucional SNTE, el sindicato mayoritario y también el más cercano al partido gobernante. “Hemos pedido de manera civil que escuchen nuestras peticiones y solo se sientan con la parte sindical corrupta y traidora que representa Alfonso Cepeda. Aquellos que sí tenemos la verdad somos recibidos con gases lacrimógenos, a garrotazos”, ha criticado el representante sindical oaxaqueño de la CNTE este lunes, en referencia al senador morenista, que también funge como presidente del SNTE. La subida del 9% se queda lejos del 100% que reclaman los profesionales de la Coordinadora, que suman a esa petición la exigencia de derogar la ley del ISSSTE de 2007, la norma que regula las pensiones de los trabajadores del Estado. La reforma que se aprobó hace 20 años, a la que la propia presidenta se opuso en su momento, sustituyó el sistema de pensiones solidarias e intergeneracionales por un sistema de cuentas individuales gestionadas por las administradoras privadas conocidas como Afores. Los maestros buscan que se vuelva al modelo anterior, y ninguna de las medidas que ha ido aprobando el Gobierno en el último año como muestra de acercamiento han servido para difuminar ese horizonte fijo.Además del incremento salarial, el sindicato arrancó a Sheinbaum el año pasado una reducción progresiva de la edad requerida para la jubilación. Esa medida solo afectaba a un cuarto de los trabajadores, aproximadamente, aquellos que ya estaban en activo cuando entró en vigor la ley de 2007, y el magisterio de la CNTE la rechazó por insuficiente, pues el anterior modelo se basaba únicamente en años de servicio cumplido, no en edad.El sindicato izquierdista mantuvo un tenso pulso con el Ejecutivo morenista la pasada primavera, en un momento sensible para el Gobierno, pues alrededor de esas fechas tuvieron lugar las primeras elecciones populares de jueces, que la Coordinadora amagó con boicotear. Finalmente no lo hizo, más por falta de acuerdo interno que por falta de ganas en algunos sectores, y ese escenario amaga con repetirse este verano. Tanto la Ciudad de México como el país están volcados por mostrar la mejor cara de México a los cientos de miles de extranjeros que aterrizarán en la capital para unirse a la euforia mundialista que ya comienza a manifestarse. Un plantón en el Zócalo no solo colapsaría el centro histórico en el momento de más afluencia y atención, sino que acabaría con cualquier intento de relegar, durante un mes, los problemas sistémicos del país. La disputa apenas comienza. Dentro de una semana, ambas partes medirán sus fuerzas con el comienzo del paro nacional.
La CNTE de Oaxaca choca con la policía en su intento por instalarse en el Zócalo capitalino
Los sindicalistas inician una semana de movilizaciones para exigir mejoras salariales a poco más de 15 días del Mundial de fútbol













