La inauguración del Mundial de Futbol en México sin grandes contratiempos hizo creer a muchos que el Gobierno había apagado los frentes que tenía abiertos con diversas organizaciones sociales, que amenazaban con deslucir el arranque del torneo ante la mirada internacional. Quizá el mayor de esos frentes es con el más rebelde de los dos sindicatos magisteriales en México, la CNTE. En su mayoría maestros de escuelas rurales e indígenas, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no han bajado la guardia y mantienen un campamento en calles del centro histórico de Ciudad de México, mientras, en los Estados, participan en manifestaciones, bloquean vialidades o se apoderan de casetas de peaje. Su exigencia central es una reforma al sistema de pensiones, y han aprovechado el escaparate del Mundial para poner presión sobre la Administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. La CNTE no se ha quedado quieta. El mismo día de la inauguración, encabezó una marcha dirigida al Estadio Azteca, sede inaugural, junto a otras organizaciones que abanderan otras exigencias hacia el Gobierno, caso de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. No pudieron, sin embargo, superar el sólido muro humano conformado por cientos de policías, dispuesto para permitir la llegada e ingreso de los aficionados. Las largas negociaciones entre los líderes de la CNTE y el Gobierno se prolongaron hasta ese día sin llegar a un acuerdo satisfactorio para el magisterio, que demanda la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que privatizó el sistema de pensiones, y el regreso al esquema que les permitía jubilarse con el monto de su salario al momento de su retiro.Momentos antes de la inauguración mundialista, Sheinbaum dio un abrupto viraje a su hasta entonces postura conciliadora: decidió anular la interlocución con la CNTE y anunció que su Gobierno haría una consulta directa a los cientos de miles de maestros del país. “Que decidan las maestras y los maestros, desde abajo, directo, sin intermediarios [...] Son más de un millón de maestros, ¿para qué seguimos encerrados en una discusión que no nos está llevando a ninguna salida?”, dijo la mandataria durante su conferencia diaria.Fue un duro golpe para el sindicato magisterial. Este fin de semana, en una asamblea nacional en la capital, el gremio acordó continuar en huelga general, mantener el plantón en el centro de Ciudad de México y movilizarse en las calles de la capital y los Estados, con la exigencia de que se reinstale la mesa de negociación, adonde acuden, en representación del Ejecutivo, los titulares de la Secretaría de Educación, la Secretaría de Gobernación y del ISSSTE.Los maestros de la CNTE dieron al instante una muestra de su aceitada organización, y de que no aceptarán fácilmente ser descartados como interlocutores. La presidenta Sheinbaum visitaba el sábado Aguascalientes para encabezar un acto de entrega de becas a estudiantes de educación básica. Ese evento no estaba incluido en la agenda oficial. Contrario a su estilo de presentarse ante las masas durante sus giras a los Estados, ese día, el acto fue en un sitio a puerta cerrada, donde se controló el acceso, y no hubo transmisión por los canales oficiales. Al salir de ese evento, integrantes de la CNTE abordaron a la mandataria, que viajaba a bordo de una camioneta. En un primer momento, con carteles en mano, se plantaron frente al vehículo para impedir su avance, mientras personal de seguridad de Sheinbaum les pedía que se hicieran a un lado para no resultar lastimados. “¡Que sube, que baja, la CNTE no se raja!”, cantaban, intentando detener el auto. Uno de los maestros logró abrirse paso hasta el lugar del copiloto, donde estaba la presidenta, y le entregó una carta en la que el gremio exige “el cese a los actos de represión” y la reanudación de las negociaciones en la Secretaría de Gobernación. Sheinbaum se dirigió después a inaugurar un hospital, también en Aguascalientes, acto que tampoco estaba agendado.Lo que sí estaba en el itinerario oficial, este domingo, era una visita de la presidenta a Zacatecas para supervisar obras de infraestructura, que se canceló de último momento, sin justificación. La prensa mexicana vinculó la repentina decisión al hecho de que la sección de la CNTE en Zacatecas, la número 34, había anunciado en el transcurso del sábado que protagonizaría manifestaciones durante la gira de Sheinbaum al Estado. Desde hace dos semanas, los maestros instalaron un campamento en la plaza principal de la capital zacatecana. En esa misma ciudad era donde se tenía previsto el acto de la presidenta, al que también acudiría el gobernador, David Monreal.De antemano iba a ser una plaza difícil para Sheinbaum. La CNTE se arrogó el cambio en el itinerario presidencial. “Una pregunta sencilla: si no había nada que temer, ¿por qué cancelar la visita? La movilización organizada sigue demostrando que la lucha del magisterio nacional está vigente y que las demandas continúan sin respuesta. ¿Diálogo y solución, o evasión del conflicto?”, decía una publicación en la página oficial de la CNTE en Facebook. El sindicato acordó esta semana tomar casetas de peaje en varios Estados, como parte de su agenda de movilizaciones. Con el Mundial ocurriendo en primer plano, las posibilidades de negociación de la CNTE se han limitado, pero este sindicato es muy conocido por su tozudez en sus exigencias, que en el pasado ha llevado a los maestros a poner el cuerpo ante las fuerzas de seguridad. El Gobierno de Sheinbaum ha evitado al máximo la confrontación directa con las organizaciones civiles, en un intento por cumplir su promesa de no reprimir las disidencias. Todo está en juego.