Los maestros de la Coordinadora Nacional (CNTE) han echado toda la carne en el asador y este lunes se han declarado la huelga indefinida, tras tes plantones de 24, 48 y 72 horas en las que amenazaron con el paro definitivo y a escasos 10 días de la inauguración del Mundial de fútbol. El contingente de Oaxaca abrió las protestas hace una semana, con una marcha desde el Ángel de la Independencia, en la capital mexicana, hasta el Zócalo, que solo pudo avanzar hasta las calles aledañas debido al fuerte cordón policial que cerraba el paso a la plaza. Allí plantaron su campamento el lunes pasado, y esta mañana han replicado la movilización el resto de secciones estatales, que intentarán de nuevo llegar a la explanada. El sindicato izquierdista exige reunirse con la presidenta, Claudia Sheinbaum, pero esta mañana la mandataria ha vuelto a delegar en “el buen desempeño” de los secretarios de Gobernación y Educación. También ha sorteado cualquier mención explícita a la presión que ejerce la competición deportiva. “Confío en que salgan adelante las pláticas”, se ha limitado a decir. La principal demanda de los docentes sigue siendo la misma: la vuelta a las pensiones públicas, que desde la reforma de la ley del ISSSTE de 2010 gestionan las administradores privadas conocidas como Afores. Es una exigencia histórica que encontraba eco en la propia presidenta mexicana, que en su día se mostró contraria a la aprobación de la norma. El largo periodo de vigencia, sin embargo, ha hecho inviable económicamente un regreso al modelo anterior, argumenta el Ejecutivo, que ha optado por reformas menores. Así, la buena disposición para llegar a un acuerdo choca sistemáticamente con un muro: “No hay dinero”. Sheinbaum lo ha reiterado, sutilmente, esta mañana, sin referirse directamente a esta cuestión. “Con diálogo vamos a tratar de atender los problemas que es factible atender. Hay algunas demandas que el presupuesto no permite atender, pero hay algunas que sí“, ha expresado. La sensación generalizada en la CNTE, el sector más radical que se desgajó del sindicato institucional ―el SNTE, que no secunda la huelga―, es que las reiteradas llamadas al diálogo solo aplazan la aplicación de medidas concretas que vayan acercándose al horizonte buscado. “Dan fechas y fechas, pero no dan una solución”, se queja Carlos Alonso, de 39 años, que ha llegado desde Acapulco (Guerrero) para marchar este lunes. “Queremos que ella mande la iniciativa de ley para que se reforme la ley del ISSSTE. Tienen las condiciones, tienen mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados, por esa vía podríamos solucionar algo. Si no, este movimiento va a continuar”, añade. La cuenta atrás para la inauguración del Mundial, el 11 de junio, aprieta por todos los flancos. Es la principal baza de los maestros para conseguir arrancar alguna medida al Ejecutivo de Morena antes de que la llegada masiva de extranjeros se tope con el centro histórico de la capital colapsado. A la vez, los docentes no quieren arriesgarse a boicotear una competición deportiva que ilusiona a gran parte de la población mexicana, conocida por su afición al fútbol y ya en plena euforia mundialista. “No estamos en contra de la afición, no estamos en contra de aquellos a los que les gusta el deporte”, ha dicho este lunes la representante de la sección de Michoacán, Eva Hinojosa. Ese es el sentir general, pero nadie descarta alargarse más allá de la inauguración si no se obtiene ningún resultado satisfactorio. “[Nuestra voluntad es] que se nos atienda antes de, porque el Mundial también es bueno para el país, pero si no hay soluciones, no nos movemos", resume María José López, capitalina de 49 años con 20 en el magisterio. “Hay prioridades, el Mundial no es una prioridad”, añade esta maestra, que cobra 8.790 pesos netos a la quincena y marcha con una pancarta en la que se lee: “Todo parece exagerado cuando se mira desde el privilegio. Una pensión digna no es un lujo, es un derecho”. Además de por sí misma, ella marcha por sus hijas ―una jurista, la otra administradora―, a las que también les aplica la ley del ISSSTE, que abarca a todos los trabajadores públicos. Es el magisterio, sin embargo, el principal sector movilizado. En un gesto de acercamiento, el Gobierno de Sheinbaum anunció en mayo una subida del 9% de los salarios, que aun así se quedaba lejos del 100% que demandan los maestros de la CNTE. No sirvió para aplacar los ánimos ni alejar el horizonte de la huelga indefinida, que ha estallado igualmente este lunes. El año pasado, el parón se levantó tras 23 días, por cansancio y sin resultados satisfactorios, aunque arrancaron un puñado de medidas que paliaban algunos aspectos de la reforma de 2010, como la reducción progresiva de la edad de jubilación de un cuarto del magisterio. Los argumentos de unos y otros están encima de la mesa desde entonces, y los obstáculos siguen siendo los mismos. Resta saber qué más está dispuesto a ceder el Ejecutivo y cuál será el precio final de los sindicalistas para evitar empañar la gran celebración deportiva.
Los maestros de la CNTE declaran la huelga indefinida en plena cuenta atrás del Mundial
El sindicato izquierdista exige reunirse con Sheinbaum, pero la presidenta delega en los secretarios de Gobernación y Educación
CNTE declara huelga indefinida 10 días antes del Mundial (11 de junio) exigiendo pensiones públicas en lugar de Afores privadas desde 2010. Gobierno ofreció 9% aumento contra 100% demandado; paro actúa como palanca durante celebración deportiva de alcance nacional.














