El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), que afecta a más del 10% de las mujeres en edad reproductiva en el mundo, según la OMS, se enfrenta a un cambio de nombre internacional tras un largo proceso de consenso entre especialistas, organizaciones científicas e incluso pacientes. La nueva denominación acordada sería Síndrome de Ovario Pluriendocrino Metabólico (SOPM), recoge la revista The Lancet, que señala que podría aportar más claridad de esta condición tan compleja y poco diagnosticada.

“El cambio de nombre era algo demandado por los profesionales médicos desde hace tiempo porque el nombre de síndrome de ovario poliquístico (SOP) llevaba a confusión en las pacientes, que asumían que tenían quistes en los ovarios”, explica la doctora Lia Ornat Clemente, encargada de la consulta de ginecología endocrinológica el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, que ve el cambio en el lenguaje como una respuesta a años de malentendidos.

“A pesar de explicar en la consulta en qué consiste el síndrome, es inevitable que con el nombre de SOP las pacientes asuman que el problema está en el ovario donde hay quistes y hay que eliminarlos y controlar la evolución con ecografía”, comenta la doctora Ornat. La realidad es que el diagnóstico no se basa en la presencia de quistes que deban ser extirpados, sino en una compleja alteración hormonal y metabólica. “El cambio es importante porque quita la palabra ‘quistes’ y refleja mejor el problema: alteraciones endocrinas que conllevan problemas metabólicos”, valora la especialista, que subraya que “el diagnóstico no se basa en tener muchos quistes en los ovarios”.