"El tabaquismo está cambiando de forma, pero no de riesgo". Así de contundente se ha expresado el médico de cabecera y portavoz de la Semana Sin Humo 2026 organizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFyc), José Manuel Iglesias, durante la presentación de la encuesta anual sobre adicción al tabaco y nuevos productos de nicotina de la organización, que este año destaca que el porcentaje de menores de 14 a 18 años de edad que fuman ha pasado en el último año del 10,9 al 13,2 por ciento. Entre ellos, "el vaper es el producto dominante", pues el 90% lo consume, frente al 1,2% de las personas fumadoras mayores de 65 años.Según explica Iglesias a 20minutos, en las dos últimas décadas del siglo pasado, los jóvenes que fumaban eran el "20-30%, pues era una forma de incorporarse a la adultez". Sin embargo, en los últimos años, los médicos de familias venían registrando un descenso de estos datos y el año pasado se situó en el 10,9%. Esta tendencia ha cambiado. La encuesta de 2026, realizada a casi 9.400 personas de a partir de 14 años entre marzo y abril de este año, revela que el porcentaje de menores de 14 a 18 años que fuman ha aumentado al 13,2%. "Estábamos partiendo de unas cifras en descenso, pero ahora ha subido. Habrá que ver la siguiente", ha explicado Iglesias.El trabajo recalca que "el uso del cigarrillo electrónico es especialmente elevado entre los menores de 18 años: el 90,5% de los fumadores de 14-18 años declara usarlo, frente a un 1,2% entre los mayores de 65 años. Este patrón invertido respecto al tabaco convencional subraya el impacto de los productos de nueva generación en los jóvenes. El vaper es el producto dominante en fumadores adolescentes: 9 de cada 10 jóvenes fumadores de 14-18 años lo utilizan". Iglesias aclara que este porcentaje incluye a los jóvenes que fuman tanto cigarrillos electrónicos como convencionales, al tiempo que insiste en que el vapeo es "la puerta de entrada" al tabaco para los menores de edad, que con el tiempo "acaban fumando los dos tipos". El doctor lamenta que "hace unos años, era testimonial, el uno por cierto de los jóvenes probaban el vapeo. Y ahora solo hay que ir a la salida de los colegios, a los parques. Empezamos a ver a gente compartiendo bolsitas de nicotina", agrega."El tabaquismo está cambiando de forma, pero no de riesgo. Los nuevos dispositivos están atrayendo a los jóvenes bajo una falsa sensación de seguridad. Se inhalan sustancias tóxicas para la salud. No son inocuos. Además, según la encuesta, no se consumen porque ayuden a dejar de fumar, sino porque son atractivos, accesibles y percibidos erróneamente como menos dañinos [que el tabaco convencional]", ha denunciado Iglesias este lunes durante la rueda de prensa, coincidiendo con el arranque de la Semana Sin Humo, que se celebra hasta el próximo domingo 31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco.La encuesta de la Semana Sin Humo de la semFYC de este año recoge que en el grupo de 19 a 24 años, la prevalencia total de consumo asciende al 24,8%, prácticamente una de cada cuatro personas jóvenes. En esta franja destacan el cigarrillo convencional y el tabaco de liar, con el 11,8% de usuarios de esta edad, mientras que el 7,4% dice usar vapeadores.¿Por qué sube el vapeo entre los jóvenes?El trabajo ha preguntado este año por los factores que favorecen el consumo de vapeadores y nuevos productos relacionados con la nicotina: el 66,6% de las personas encuestadas consideró que la moda es uno de los principales motivos de uso de estos dispositivos; el 56,7% señaló los sabores atractivos; el 45,9% cree que influyen las menores restricciones sociales; y el 43,1% apunta al diseño y la estética de los productos.Estos datos varían cuando se pone el foco en los adolescentes de 14 a 18 años: el 79,2% identificó los sabores atractivos como un elemento "clave" para favorecer el consumo; el 64,5% mencionó la moda; y el 57,9%, la presión social. Además, el 51,3% consideró que estos productos se perciben como menos perjudiciales que el tabaco convencional.Los médicos destacan que "uno de los datos más relevantes de esta edición es que el 84% de las personas participantes cree que los nuevos productos de nicotina se consumen porque existe una falsa percepción de que son menos dañinos para la salud". Según la semFyc, la percepción de riesgo continúa siendo inferior en comparación con el cigarrillo convencional: mientras el 78% identifica claramente el tabaco convencional como perjudicial, el porcentaje desciende al 69,6% en el caso de los cigarrillos electrónicos y al 60,5% para los dispositivos de tabaco calentado."Los resultados son claros, preocupantes y reveladores. Aunque el consumo de trabajo convencional sigue descendiendo progresivamente, estamos asistiendo a un cambio de paradigma con la erupción de nuevos productos de nicotina, especialmente en nuestros jóvenes. El vapeo ya no es un fenómeno marginal. Se ha convertido en un problemante de salud cósmica de primera magnitud entre estos adolescentes", ha señalado la coportavoz de la Semana Sin Humo 2026, la doctora María Iglesias.En términos globales, el trabajo muestra que el 54,6% de las personas participantes se declaró no fumadora; el 33,5%, exfumadora y el 12%, fumadora. Por sexos, el porcentaje de hombres fumadores alcanza el 13,5%, frente al 11,4% de mujeres fumadoras. En cambio, el porcentaje de mujeres exfumadoras es inferior (32,5%) al de hombres (36,3%).Preguntas sobre el apoyo a medidas antitabacoLa encuesta de la semFyc también refleja que el 75,7% de los participantes apoyó ampliar los espacios sin humo; el 72,1%, consideró necesario incrementar las campañas de prevención; y el 66,1% respaldó una regulación más estricta de los puntos de venta de cigarrillos electrónicos. Asimismo, el 67,5% estaba de acuerdo en restringir el acceso a estos productos por edad y el 60,4% consideró necesario regular la publicidad en redes sociales. "No estamos pidiendo prohibir, estamos pidiendo proteger y retrasar el inicio del tabaquismo", ha clamado Iglesias, que ha pedido medidas "valientes y decididas" para "proteger a los vulnerables"."En todos los grupos, el apoyo a las medidas es consistentemente mayor entre no fumadores, seguido de exfumadores y, por último, fumadores activos. Las diferencias más pronunciadas se observan en el aumento de espacios sin humo y el aumento de precio", destaca el informe. Mientras que el 82,3% de los fumadores apoyaba ampliar los espacios sin humo, este porcentaje desciende al 59,4% entre los fumadores, que apoyaron principalmente aumentar las campañas de prevención.En cuanto a la aprobación en el Reino Unido de una ley que prohíbe la compra de tabaco a las personas nacidas a partir de 2009, Iglesias ha señalado que se trata de una "medida valiente y disruptiva que busca una generación libre de humo" y que en España "se deberían estudiar medidas de este tipo y, como mínimo, reforzar la protección de los menores".En la rueda de prensa también ha participado el doctor Juan Antonio López, portavoz de la Junta Permanente de la semFyc, que ha recordado que cada año fallecen en España alrededor de 50.000 personas por causas relacionadas con el tabaquismo, asociado a enfermedades cardiovasculares, respiratorias, oncológicas y metabólicas. "Esto significa que, si en España tenemos un volumen de unos 30.000 médicos de familia, cada uno conoce a una o dos personas que ese año se han visto afectados por el tabaco. Yo recuerdo perfectamente el paciente que he perdido el año pasado por una muerte atribuible al tabaco y recuerdo también el nombre de su mujer y de su hija", ha apuntado López.
Los médicos alertan del avance del vapeo entre jóvenes de 14 a 18 años: "El tabaquismo está cambiando de forma, pero no de riesgo"
Según una nueva encuesta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFyc), el 13,2% de los menores de 14 a 18 años fuman y, de ellos, el 90,5% usa tanto vapers como cigarrillos convencionales, frente al 1,2% de entre los fumadores mayores de 65 años. 'Hace años, el cigarrillo electrónico era testimonial, ahora solo hay que ir a la salida de colegios, y ya empezamos a ver a gente compartiendo bolsitas de nicotina', advierten.










