Francia se enfrenta a un escándalo de abusos a menores en el que se está investigando a “monitores” de decenas de escuelas infantiles y primarias públicas por actos de violencia, agresiones sexuales y violaciones.
La Policía de París está investigando más de 100 denuncias de malos tratos, violencia física y violaciones de niños de tan solo tres años por parte de monitores escolares durante las pausas para comer, la hora de la siesta y las actividades extraescolares, según han confirmado los fiscales.
“Tenemos investigaciones en curso en 84 centros de preescolar, unas 20 escuelas primarias y unas 10 escuelas infantiles”, ha declarado la fiscal jefe de París, Laure Beccuau. Los abogados indican que las investigaciones incluyen supuestas violaciones de niños de tan solo tres y cuatro años.
Asociaciones de padres y madres dicen que llevaban años luchando para que se tomaran en serio las denuncias. Señalan que las deficiencias en el proceso de selección y en la verificación de los monitores escolares permitieron que los abusos continuaran.
“Es un escándalo de enormes proporciones”, afirma Florian Lastelle, abogado de tres familias parisinas que han presentado denuncias ante la policía por los supuestos abusos sufridos por sus hijos. “El sistema educativo público es motivo de orgullo en este país, pero, lamentablemente, en la Francia actual no se puede afirmar que el servicio público garantice la seguridad de los niños”.













