Criterio urbanoExiste una oportunidad estratégica ante el estancamiento estructural.

El fin de semana tuve la oportunidad de revisar la presentación que realizó el Dr. Pedro Aspe en el MIT sobre el diagnóstico macroeconómico de México, el cual revela una cascada de deterioro estructural con base en varios indicadores, un déficit estructural persistente, deuda pública rozando el umbral crítico del 60% del PIB, inversión en caída por 16 meses consecutivos y un PIB per cápita por debajo del nivel de 2018.

Según el análisis de la iniciativa Guatemala No Se Detiene, esto presenta una oportunidad para Guatemala, identificando algunos factores importantes de carácter macroeconómico como lo son: finanzas públicas estables, deuda pública alrededor del 27% del PIB y déficit fiscal controlado muy por debajo del umbral de riesgo soberano, crecimiento sostenido, posición geográfica estratégica, acceso preferencial por el CAFTA-DR y una comunidad empresarial mexicana activa.

El análisis realizado identifica cinco sectores donde el capital mexicano encontraría en Guatemala condiciones superiores a la de su mercado doméstico: manufactura de exportación y nearshoring, agroindustria y exportaciones alimenticias, logística, turismo y hostelería, así como servicios financieros y de Fintech. Ahora bien, capturar mayor inversión mexicana definitivamente requiere mayor coordinación pública-privada, al más alto nivel. Una parte de este esfuerzo lo puede coordinar muy bien el Ministerio de Economía, a través del Viceministerio de Inversión y Competencia, que tiene una relación muy buena con Invest in Guatemala, apoyando las capacidades que se tienen desde Proguatemala y la coordinación necesaria con las oficinas de los consejeros comerciales que coordina el Ministerio de Relaciones Exteriores.