A pesar del consenso en sectores amplios de la sociedad sobre la necesidad de avanzar de forma decidida y acelerada en el ámbito de la descarbonización de la economía catalana, ésta se ve frenada y las emisiones de CO2 no se reducen al ritmo que marcan los compromisos comunitarios. El descenso, totalmente insuficiente, ha reabierto el debate sobre el modelo necesario para alcanzar esta meta.PublicidadMás allá de las cifras, que evidencian la lentitud de los objetivos, la discusión se centra ahora en el cómo se consigue esta transición energética. Mientras el último informe del Monitor Público de Emisiones de Catalunya, un observatorio impulsado por expertos independientes, alerta de que las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) sólo bajaron un 1,2% el año pasado respecto a los últimos datos de 2023, la política planteada por la Generalitat recibe la oposición de entidades como la Xarxa per una Transició Energètica Justa, que no cuestiona el qué, sino el cómo se está llevando a cabo, beneficiando a las grandes empresas.El estudio de Monitor Público revela un estancamiento en el proceso de descarbonización. Así, advierte de que tras el descenso del año 2023, ahora la reducción se ha frenado, acumulando una caída del 1%, cuando sería necesaria como mínimo una rebaja del 7%. Analizando los sectores económicos, los expertos detectan un repunte del sector energético, vinculado a un mayor uso de centrales de ciclo combinado tras el apagón de abril de 2025. Los autores del informe advierten de que "sin transformaciones estructurales profundas en movilidad, energía y consumo, Catalunya difícilmente podrá cumplir los presupuestos de carbono aprobados recientemente por el Parlament". Además, los especialistas lamentan que, "a pesar de la urgencia de actuar que supone la crisis climática, hasta ahora no existen indicadores oficiales actualizados, ni previsiones a corto plazo de las emisiones de gases de efecto invernadero en Catalunya", recordando que los datos oficiales de 2025 se publicarán, a mediados de 2027.La duda que genera este documento entre las entidades sociales y las plataformas territoriales es si desplegar más instalaciones de renovables, especialmente los grandes macroproyectos, sirve para avanzar en la lucha climática. Así se expresa Jaume Darné, ingeniero de telecomunicaciones y miembro de Stop Macro Parc Eòlic Marí y de la Xarxa Catalana per una Transició Energètica Justa i Sostenible. Aunque se muestra partidario de rebajar las emisiones de CO2, prioriza "articular una estrategia y planificación previa".PublicidadInversiones y subvencionesDarné denuncia que “la actitud de la Administración de querer correr y aprobar deprisa y corriendo los proyectos de instalaciones de grandes parques solares y otras renovables acaba perjudicando la actividad agraria y la biodiversidad”. La fórmula defendida por la Xarxa Catalana per una Transició Energètica Justa i Sostenible implica favorecer el autoconsumo y las iniciativas de proximidad. Pero eso, en palabras de Darné, "no da réditos políticos".Una de las críticas de estas plataformas ciudadanas es que determinadas administraciones están retrasando deliberadamente la concesión de las subvenciones, que son las que hacen viables los proyectos, para desanimar a los pequeños consumidores y entregar las iniciativas a grandes fondos de inversión o grandes grupos empresariales. Darné recuerda que el día del gran apagón, el 28 de abril de 2025, en ese momento, en la red había una producción de más de un 70% de energías renovables.Aparte de garantizar la seguridad en el suministro, se pregunta: "¿por qué las inversiones las tienen que asumir empresas privadas, interesadas en construir grandes parques y aerogeneradores?". Mientras se produce este periodo de transición, Darné aboga por "un diseño de la transición energética basado en el almacenamiento y la instalación de baterías. En estos momentos, estamos lejos de decir que sólo con las renovables, la producción y la distribución eléctrica pueden ser viables".PublicidadRespecto al Plan Territorial Sectorial para la generación eléctrica eólica y fotovoltaica (Plater), la Xarxa rechaza que solo con renovables se resuelva el problema. El plan, que se encuentra en la fase de información pública, "quita protagonismo a la autogeneración y la generación en zonas antropizadas para favorecer instalaciones en suelo agrario. Parece que quiera favorecer el despliegue de las grandes empresas y corporaciones. Llega un punto que hay tanta potencia instalada, que la inversión llega a no ser rentable y las administraciones acumulan deudas con las compañías".El debate sobre la estabilidad de la red eléctrica ha ganado protagonismo a raíz de las últimas incidencias y del incremento del peso renovable en el mix energético. En este escenario, la entidad ve imprescindible reforzar el sistema con almacenamiento y baterías para garantizar el suministro y cobertura en momentos de baja producción. En un análisis similar, los Ingenerios Industriales de Catalunya reclamaban recientemente reforzar la seguridad de la red eléctrica y acelerar las inversiones necesarias para asegurar una transición energética robusta.Garantizar el suministro de forma estable y equilibrada territorialmente, evitando que estalle una burbuja especulativa en torno a las renovables. Esta parece ser la hoja de ruta de estas entidades sociales y ciudadanas, dejando atrás un modelo que, bajo el pretexto de la transición energética, acelera inversiones no siempre necesarias que responden más a intereses financieros que a una planificación racional.
¿Cómo afrontar la transición energética en Catalunya? Ecologistas y plataformas territoriales apuestan por el autoconsumo
La Xarxa Catalana per una Transició Energètica Justa i Sostenible reclama planificación y no perjudicar la agricultura ni la biodiversidad.











