España es el único de los siete países europeos analizados en el proyecto académico The Crowns [Las Coronas], de la Universidad de Murcia en el que los partidarios de la república superan, aunque sea ligeramente, a quienes prefieren la monarquía parlamentaria. El dato resume bastante bien el principal hallazgo de la investigación, que ganó un concurso de proyectos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades: la Corona española atraviesa un nivel de cuestionamiento social muy superior al del resto de monarquías europeas una vez comparadas.PublicidadSegún la encuesta, un 51,5% de los españoles opta por la república frente al 48,5% que se decanta por la monarquía parlamentaria. Además, sólo el 46,2% asegura sentirse muy o bastante satisfecho con el funcionamiento de la institución, frente a un 53,8% que declara poca o ninguna satisfacción. Ningún otro país de la muestra —Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica y Países Bajos— presenta una situación similar."Lo que más nos llamó la atención fue que aunque España no está muy alejada en valoración de la monarquía de otros países europeos como Países Bajos o Reino Unido, sí hay un mayor cuestionamiento de la institución", explica la catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Murcia Antonia Martínez Rodríguez, directora del proyecto. La investigadora subraya que el caso español presenta una singularidad: la distancia entre la valoración personal del monarca y la legitimidad de la institución.Investigación especializadaEl estudio forma parte del proyecto europeo The Crowns, coordinado por la Universidad de Murcia y desarrollado por un equipo multidisciplinar de investigadores especializados en ciencia política, sociología y comportamiento electoral. Además de Antonia Martínez Rodríguez, en la investigación participan académicos vinculados al Departamento de Ciencia Política y de la Administración y al Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (Cemop), una de las principales estructuras universitarias españolas dedicadas al análisis demoscópico y de opinión pública. El proyecto fue financiado en concurrencia competitiva por la Agencia Estatal de Investigación dentro de un programa comparado sobre las monarquías parlamentarias europeas."Es relevante hablar de la legitimidad personal versus la legitimidad institucional de la monarquía", defiende la directora del estudio. "La segunda puede sostener a la institución, pero la primera, por sí sola, no puede hacerlo en términos determinantes". El informe refleja precisamente esa paradoja: Felipe VI aprueba, pero la monarquía suspende.PublicidadLa institución obtiene menos de cinco puntos sobre diez en todos los grandes indicadores analizados: neutralidad política, transparencia, representación de los valores del país y representación de los intereses de los jóvenes. El peor dato corresponde a la transparencia, con un 4,38, seguido de la percepción de que representa a la juventud, con apenas un 4,22.La brecha generacional aparece además como uno de los elementos más llamativos del estudio. Los menores de 35 años son claramente más críticos con la Corona que los mayores de 55, incluso cuando se trata de valorar directamente al rey. Las mujeres también muestran posiciones más negativas que los hombres en prácticamente todos los apartados analizados.PublicidadFelipe VI y el desgaste institucionalLa figura de Felipe VI, sin embargo, logra resistir parcialmente ese desgaste institucional. Los encuestados le otorgan más de cinco puntos en confianza, honestidad, empatía y capacidad para relacionarse con todos los partidos políticos. La valoración más alta corresponde a la empatía, con un 5,81 sobre 10.El problema para la Corona es que esa legitimidad personal parece no trasladarse automáticamente a la institución. "En España, la monarquía ha pasado tantos altibajos históricos que resulta difícil saber hasta qué punto la legitimidad personal de la figura del monarca está sustentando a la Corona", señala Antonia Martínez.La afirmación con más puntuación por los encuestados es que "algunos miembros de la familia del rey cometen actos reprobables", con un 7,06 sobre 10Ese desgaste institucional arrastra todavía parte de la herencia de los escándalos protagonizados por Juan Carlos de Borbón durante la última década, como sus regularizaciones fiscales y el deterioro de la imagen de la Casa Real. Entre ellas, las revelaciones sobre las fundaciones opacas vinculadas al anterior monarca o las tensiones internas generadas por su huida de España en 2020.El informe refleja precisamente una fuerte desconfianza hacia el conjunto de la familia real. La afirmación con más puntuación por los encuestados es que "algunos miembros de la familia del rey cometen actos reprobables", con un 7,06 sobre 10. Además, una mayoría relativa considera que la familia real –actualmente formada por el monarca, su esposa, sus dos hijas, su padre y su madre– "debería reducirse".Lenor, la mejor valoradaEn contraste, Leonor, la heredera al trono, aparece como la figura mejor valorada de toda la familia real. La princesa supera el seis tanto en su contribución a la imagen positiva de la monarquía como en respeto a los principios éticos. Incluso entre los sectores ideológicamente situados a la izquierda sus notas se mantienen relativamente elevadas.La reina, Letizia Ortiz, también aprueba, aunque ligeramente por debajo de su hija. Ambas aparecen, según el estudio, como activos importantes para la imagen pública de la monarquía en un momento de fuerte polarización política y desgaste de imagen y percepción social de la Corona.PublicidadEl origen mismo de la monarquía parlamentaria española sigue siendo además objeto de debate político y académico. "Yo no diría que se trata de una institución heredera del franquismo, pero sí impuesta", sostiene Martínez Rodríguez en referencia al modelo instaurado durante la Transición y recogido en la Constitución de 1978.La investigadora recuerda además que existen mecanismos constitucionales para un eventual cambio de régimen, aunque los define como "muy complejos" y políticamente "dificilísimos" de activar. La Constitución prevé procedimientos de reforma agravada que incluirían disolución de las Cortes y un proceso constituyente con referéndum posterior.El momento del debateAun así, Martínez Rodríguez cree que el contexto político actual no favorece un debate real sobre el paso de la monarquía a la república. "Yo soy de elección racional. Honestamente, no creo que ahora mismo sea el momento para plantear un cambio de régimen", explica. "Cuando no hay estabilidad política, la ciudadanía suele mostrarse más conservadora, y aunque haya una ligera mayoría que se declare republicana, eso no quiere decir que vaya a apoyar un proceso de cambio".PublicidadLa directora del estudio insiste además en otra cuestión: la ausencia de encuestas públicas periódicas sobre la monarquía. "Hay que hacer más encuestas para saber más del caso español, y debe hacerlas el Centro de Investigaciones Sociológicas [el CIS, que depende del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes], no se puede escudar en que no se trata de un tema relevante para la ciudadanía", afirma. "Sí lo es. Y los ciudadanos tenemos derecho a conocer esos datos sobre la percepción y valoración de todas las instituciones democráticas, y la monarquía es una de ellas, no debe quedar al margen".El debate político alrededor de la Corona sigue atravesando al sistema de partidos español. PSOE y PP mantienen una defensa explícita de la monarquía parlamentaria y del papel de Felipe VI como jefe del Estado. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, elogió recientemente el discurso navideño del rey por su apelación "a la convivencia democrática" y la defensa de las instituciones. El PP y Vox, por su parte, han reivindicado reiteradamente a la Corona como uno de los pilares constitucionales.En el otro extremo, Sumar, Podemos, ERC, EH Bildu, BNG o sectores de Junts mantienen posiciones republicanas y suelen reclamar más transparencia sobre la Casa Real y el patrimonio del rey emérito. ERC, BNG y Bildu han pedido en varias ocasiones comisiones de investigación parlamentaria sobre Juan Carlos de Borbón, mientras Podemos ha definido reiteradamente la monarquía como una institución "anacrónica" y "heredada de la transición". Sumar evita habitualmente abrir un conflicto directo con el PSOE sobre esta cuestión, aunque Yolanda Díaz se ha declarado públicamente republicana en distintas entrevistas y actos políticos.PublicidadEl estudio de la Universidad de Murcia dibuja una situación peculiar: una institución que conserva todavía cierta estabilidad gracias a la valoración relativamente positiva de Felipe VI y de Leonor, pero cuya legitimidad estructural aparece más erosionada que la de cualquier otra monarquía europea analizada. Una Corona que aprueba en las personas pero suspende en la institución. Y un país donde, por primera vez en mucho tiempo, la república deja de ser una posición minoritaria para convertirse, aunque sea por poco margen, en la opción preferida de la ciudadanía.