En España, los ciudadanos confían mucho más en la Justicia, la Policía y las Fuerzas Armadas que en el Gobierno. Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta que acaba de publicar la OCDE sobre los factores que determinan la confianza en las instituciones públicas, un informe que llega en un contexto muy concreto: con un Gobierno cercado por la corrupción —las personas de su entorno investigadas judicialmente ya superan el centenar— y poniendo en marcha una estrategia para introducir en la opinión pública la idea de que en España existe lawfare. La OCDE, que en esta encuesta estudia un total de 38 países (33 son miembros y cinco candidatos a la adhesión), se suma a otros estudios nacionales e internacionales que abordan la situación de la justicia en los países con democracias plenas. Sin embargo, en línea con la estrategia comunicativa del Gobierno, este lunes el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que preside José Félix Tezanos publicó un estudio sobre la calidad de la democracia que arrojaba este titular: nueve de cada diez ciudadanos (el 88%) están convencidos de que la Justicia no trata igual a los políticos que al resto de ciudadanos y un 77% no cree que la Justicia sea imparcial al tratar asuntos relativos a partidos. Paralelamente, se publicaron encuestas en El País (el 65% de los ciudadanos cree que en España hay 'lawfare') y en La Vanguardia (solo el 40% de los españoles percibe que los jueces son imparciales) sobre la percepción de los españoles en la Justicia. TE PUEDE INTERESAR Y ya el martes, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, se apoyó en estos tres titulares para atribuir el desprestigio de la justicia a "algunas, muy pocas", resoluciones judiciales. "Me habrán escuchado en más de una ocasión manifestar, siempre lo he hecho así, mi preocupación porque algunas resoluciones judiciales, muy pocas, pero algunas alejadas del derecho, generan daño a la imagen de la justicia". El ministro no especificó a qué casos en un elemental deber de prudencia que no mantienen otros ministros, pero los ataques desde el Gobierno se han centrado en el caso fiscal general, que acabó en condena del Tribunal Supremo, y en las causas que afectan a la familia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya sea su esposa, Begoña Gómez, o su hermano, David Sánchez. El mismo presidente señaló con nombres y apellidos a los instructores de estos dos últimos casos. Según la OCDE, la confianza en los tribunales y el sistema judicial es sensiblemente inferior a la registrada por la Policía y las Fuerzas Armadas, aunque continúa situándose por encima de la de otras instituciones públicas y presenta una mayor variabilidad entre países. En promedio, el 54,3 por ciento de la población de la OCDE manifiesta una confianza alta o moderadamente alta en la Justicia (observar primer gráfico). En el caso de España, la confianza en el Gobierno central está en el 42,7 por ciento, siete puntos por debajo que en los tribunales y en el sistema judicial (49,6%), casi 27 puntos menos que en las Fuerzas Armadas (66,1%) y 22 menos que en la Policía (62%). La Policía genera una elevada confianza entre los ciudadanos de los países de la OCDE, con una media del 63% calificándola de alta o moderadamente alta. Este porcentaje se ha mantenido prácticamente estable en 2021, 2023 y 2025 en los países miembros del organismo supranacional. En los países candidatos a la adhesión a la OCDE que participaron en el estudio, la confianza en la Policía es más baja, al situarse en una media del 42%, pero aún claramente por encima de la confianza que en esos países genera el Gobierno nacional. De media, dos de cada tres personas (66%) en los países de la OCDE afirman tener una confianza alta o moderadamente alta en las Fuerzas Armadas, una institución cuya medición se incorpora por primera vez en esta edición de la citada encuesta. Los niveles más bajos de confianza se registran en Eslovaquia (47 %) y Bulgaria (36 %). En el resto de países, al menos uno de cada dos adultos confía en las Fuerzas Armadas, mientras que en Finlandia esa proporción alcanza nueve de cada diez personas (91%). En este contexto, el informe de la OCDE ofrece otra tabla significativa (observar gráfico 2). Se centra en los niveles de confianza en las diferentes instituciones públicas y compara los datos de 2023 y 2025 en doce instituciones. El ránking de mejor a peor es el siguiente: Fuerzas Armadas, Policía, tribunales y sistema judicial, Gobierno local, Organizaciones internacionales, Administración General del Estado, Administración regional, Medios de comunicación, Gobierno regional, Gobierno nacional, Parlamento nacional y partidos políticos. Los partidos, farolillo rojo La primera conclusión es que en este periodo la confianza institucional ha mejorado en España. La segunda es que las primeras posiciones en cuanto a confianza ciudadana las ocupan las Fuerzas Armadas, la Policía y la Administración de Justicia. Y la tercera es que a la cola se sitúan el Gobierno central (42,7%), el Parlamento (36%) y, como farolillo rojo indiscutible, los partidos políticos (21,3%). Es decir, sólo uno de cada cinco españoles se fía de los partidos, encargados de canalizar la representación que los ciudadanos depositan a través del voto. El informe de la OCDE ofrece otro gráfico significativo, aunque paradójico, en este caso sobre la confianza en el Gobierno nacional: la confianza en el Gobierno sigue siendo minoritaria en España (42,7%), pero es ligeramente superior al promedio de la OCDE (40,1%), lo que indica una mejora relativa respecto al conjunto de los países desarrollados. Se trata de la primera vez desde que la OCDE realiza esta encuesta que España se sitúa por encima de la media de los países analizados, si bien aún está muy lejos tanto de los países con menor confianza (Grecia, Francia o Colombia) como de los líderes (Suiza, Noruega, Luxemburgo y Dinamarca) Independencia judicial, por debajo de la media Otro estudio internacional que se ha fijado recientemente en la percepción que los ciudadanos tienen de la independencia judicial es el Eurobarómetro, que realiza encuestas en todos los países miembros. Así, los resultados en España concluyen que la valoración es muy buena o bastante buena para el 39% de los encuestados, mientras que en sentido contrario (bastante mala o muy mala) se sitúa una mayoría del 52%. Según el Eurobarómetro, España se sitúa 9 puntos por debajo de la media europea en valoración positiva de la independencia judicial (39% frente al 48%) y presenta una percepción negativa muy superior a la media: 52%, frente al 36% de la UE, es decir, 16 puntos más. Entre los grandes países de la UE, España figura entre los que muestran una percepción más crítica sobre la independencia de su sistema judicial, solo por detrás de algunos Estados como Grecia, Bulgaria, Croacia o Polonia. La pregunta que aún no ha respondido ningún estudio es qué contribuye más a desprestigiar a la Justicia: unas cuantas resoluciones judiciales —"muy pocas" según el ministro de Justicia— o los ataques al Poder Judicial vertidos desde el Poder Ejecutivo. Pedro Sánchez, Félix Bolaños, Óscar Puente, Elma Saiz, María Jesús Montero, Óscar López, Pilar Alegría, Pablo Iglesias, Irene Montero o Ione Belarra. Y subiendo.