Algunas corrientes de la ultraderecha consideran a Felipe VI como la cúspide del sistema político que pretenden destruir
A algunas voces de la ultraderecha les ha empezado a incomodar la monarquía parlamentaria, como institución, dentro de su idea de España. El Rey no solo simboliza la Constitución de 1978, sino también un orden que se ha ido consolidando durante los últimos 40 años en torno a dos grandes partidos tendientes al centro y a unos consensos básicos. En ese sentido, Vox aspira a convertirse en la primera fuerza política del país —en sustitución del Partido Popular— dándole la puntilla a nuestro bipartidismo clásico. Tal vez sea ese el motivo por el que algunas corrientes de derecha antisistema la tienen tomada con el monarca Felipe VI, como cúspide del actual modelo constitucional. ...
Aunque el partido de Santiago Abascal no se ha pronunciado explícitamente en contra de la institución, resulta evidente que Vox surfea la ola que algunos quieren promover contra el jefe del Estado. Comenzó como un pequeño reducto entre los jóvenes que protestaban en Ferraz contra la amnistía. Se añadió Alvise Pérez junto a algunos seguidores, a quienes no les sentó bien que el Rey cumpliera con su función de sancionar la citada ley, aprobada en las Cortes Generales. Desde entonces, Abascal también ha ido teniendo actitudes poco esperadas: ha optado por no acudir a varios actos en los que estaba presente Felipe VI, alegando que se trataba de una protesta contra Pedro Sánchez. En las redes sociales, es llamativo cómo los bulos sobre la Casa Real se han hecho notar estos días entre algunos usuarios: desde quienes afirmaban que el Rey no había felicitado la Navidad —algo falso, pues el mensaje aparecía en la portada de la postal oficial de la institución— hasta quienes aseguraban que en su discurso no había signos navideños, pese a que al fondo de la sala del Palacio Real se podía ver un belén.






