Con los sentimientos populistas a flor de piel en varios países europeos, la inercia al proteccionismo, las amenazas a los derechos civiles, una relación con Estados Unidos cada vez más tensa, y con varios conflictos de alta intensidad rodeando el continente Europeo, el Rey ha sido este viernes más contundente que nunca ante la promoción Jacques Delors que se gradúa hoy en el prestigioso Colegio de Europa, la mayor incubadora de líderes comunitarios: “La erosión del orden mundial ha hecho saltar todas las alarmas” en Europa, ha dicho en uno de los discursos más políticos y europeístas en lo que va de curso.
Allí, hace 77 años, se erigió una institución que iba a acoger a los futuros líderes de la UE. Y ante 340 de ellos (46 españoles), en el teatro del campus de Brujas (Bélgica), Felipe VI ha sido contundente en su defensa de la Unión Europea (UE). Pero también ha iluminado sin complejos el camino a la siguiente fase de la integración: la seguridad y defensa. “El siguiente paso del proyecto europeo, el que seguimos construyendo ―y esto no es una paradoja―, es la defensa y la seguridad”, ha alentado Felipe VI en la antesala de una cumbre clave de la OTAN que tendrá lugar el 24 y 25 de junio a no muchos kilómetros de allí, en La Haya (Países Bajos), y para la que España ya ha amenazado con bloquear el consenso que requieren las decisiones de la Alianza para rebajar el objetivo del 5% de gasto en Defensa del PIB que tanto reclama Donald Trump. Y es que “el fortalecimiento de las capacidades de seguridad y defensa ha pasado (...) a ser una necesidad real y apremiante”, ha alertado el Rey en un perfecto inglés.







