Entre silencios familiares, heridas que nunca terminan de cerrar y personajes atravesados por el humor y el dolor, Mechi Bove presenta Amanece de Noche, una nueva obra que llega al Teatro El Extranjero todos los domingos. Dramaturga de éxitos populares como Mi novia, mi madre y yo, El chat de mamis y Un viaje en el tiempo, Bove construye aquí un relato íntimo donde una reunión familiar se convierte en detonante de viejos conflictos, tensiones acumuladas y preguntas sobre aquello que realmente define a una familia: “La obra nació desde mi necesidad de hablar sobre un tema extremadamente universal que es la familia. Creo que hay muchas cosas que no podemos saber de la vida, pero hay dos que son muy certeras: todos nos vamos a morir y todos venimos de una familia. Esa familia inevitablemente nos condiciona para ser quienes somos. Y pareciera que no nos animamos a cuestionarla solo porque es dada naturalmente”. Y sigue: ‘Es la sangre’ y por eso cuesta más mirar hacia adentro. Eso quise explorar como autora: la idea de cuestionar y cuestionarse los vínculos familiares para entender que la historia se puede escribir y reescribir constantemente, más allá del ADN. Incluso nace como reflejo de mi propio cuestionamiento hacia mi familia, bajo la premisa ‘¿Qué familia somos?’, para entender finalmente que la familia es la que uno construye día a día”. —A lo largo de tu carrera escribiste tanto comedias populares como obras más íntimas. ¿Sentís que esta nueva obra dialoga con trabajos anteriores o abre una etapa distinta en tu escritura? —“Amanece de Noche” la escribí en 2018 y fue el puntapié para empezar a escribir textos que tengan ambas cosas: comedia con drama y drama con comedia. Eso terminó convirtiéndose un poco en mi sello como autora. Poder escribir materiales donde convivan la risa y la emoción, tal como pasa en la vida misma. Algunos de mis textos se apoyan más en la comedia, pero siempre tienen un momento que emociona o que te pega de lleno. Siempre busco que el espectador se lleve algo del teatro, que salga movilizado por la risa o por la emoción, o como me gusta a mí, por ambas.