Cristian Mungiu se sumó al selecto grupo de apenas diez cineastas que ganaron dos veces la Palma de Oro de Cannes (Francis Ford Coppola, Emir Kusturica, Shohei Imamura, Luc y Jean-Pierre Dardenne, Michael Haneke, Ken Loach y Ruben Östlund, entre otros) al recibir el máximo galardón de manos de Tilda Swinton por “Fjord”, un film provocador, incómodo y polémico que dividió las aguas en esta 79ª edición.

El ganador de la Palma de Oro en 2008 por “4 meses, 3 semanas, 2 días” (sobre la problemática del aborto) fue el favorito del jurado presidido por el realizador coreano Park Chan-wook por “Fjord”, historia que cuestiona el accionar de la burocracia de un país de avanzada como Noruega en su relación con una familia de evangelistas muy conservadores llegados desde Rumania e interpretados por Sebastian Stan y Renate Reinsve. Varios críticos lo consideraron un film “reaccionario” que minimiza la importancia de las políticas de Estado con una impronta progresista (en este caso ligadas al cuidado de los menores) que en el film resultan demasiado frías y dogmáticas.

Para el cine argentino hubo buenas noticias, ya que Federico Luis (director del exitoso largometraje “Simón de la Montaña”) obtuvo la Palma de Oro al Mejor Cortometraje por “Para los contrincantes”, notable film sobre el boxeo infantil rodado en un barrio popular de México. Al recibir el galardón hizo referencia a la crítica situación que atraviesa nuestro país y defendió la importancia de la cultura.