El Festival de Cannes respaldó este sábado el cine de Javier Ambrossi y Javier Calvo, con el Premio de Dirección por ‘La bola negra’, una propuesta muy bien valorada por el jurado presidido por el cineasta Park Chan-Wook, que otorgó su segunda Palma de Oro al rumano Cristian Mungiu, esta vez por ‘Fjord’.
El Gran Premio del Jurado fue para la favorita de la edición 79 del festival, la rusa ‘Minotauro’, del cineasta ruso Andrei Zviaguintsev, quien aprovechó su presencia en el escenario para dirigir un mensaje al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para que acabe de una vez con la “carnicería” en Ucrania.
También político se mostró Mungiu, quien al recoger la Palma de Oro por su película, protagonizada por Sebastian Stan y Renate Reinsve que obliga a reflexionar profundamente sobre el mundo actual, dijo que con esta película han “corrido un riesgo”, el de “elevar la voz” frente a los peligros a los que estamos expuestos como sociedad.
La confrontación que plantea la película, entre una parte de la sociedad progresista y otra más conservadora, demuestra que “las sociedades hoy están fracturadas, radicalizadas”. “Este filme es un compromiso contra toda forma de integrismo, es un mensaje de tolerancia, inclusión, empatía. Son palabras maravillosas que a todos nos gustan, pero hay que aplicarlas más a menudo”, consideró el cineasta rumano.










