Educado bajo los principios de la música clásica en el Conservatorio de Lille, Sofiane Pamart desde muy joven empezó a destacarse y fue considerado un prodigio de las teclas, algo que lo llevó incluso a ser reconocido alrededor del mundo como el Piano King (Rey del Piano). Un revolucionario completo que ha comprobado que la música es un lenguaje universal y atemporal gracias a la incorporación de su formación instrumental académica con estilos urbanos contemporáneos como el rap, el hip hop e incluso la música electrónica.En una entrevista exclusiva con este Diario, el francés de 36 años comentó detalles de su más reciente álbum, titulado Movie, hablando sobre las distintas colaboraciones que incluyen artistas desde Wyclef Jean, Sia, Nelly Furtado, hasta el colombiano J Balvin, y recordó su paso por Ecuador hace pocos años atrás.¿Cómo has estado lidiando con las giras y el trabajo en el estudio?S: Gracias por preguntar esto, es muy amable de tu parte porque no siempre la gente considera que para un artista puede ser agotador dedicarle tanto esfuerzo a los conciertos o a un álbum. Siéndote honesto, me siento aliviado. He trabajado demasiado en este nuevo disco que creo que es el mejor hasta ahora. Esta parte es la más importante para mí, la etapa en la que por fin todos pueden escuchar la música, compartirla, sentirla y amarla.Eso también puede volverse un alivio personal, no solo profesional.S: Exacto. La música es un viaje de descubrimiento personal. Cuando publicas algo nuevo deja de ser solo tuyo y se convierte en algo de todos. Esa es una de las cosas más hermosas de todo esto, una vez que haces un lanzamiento, esto deja de pertenecerte a ti y pasa a ser universal.¿Todavía te sientes nervioso antes de tocar?S: Soy afortunado en esto… Si es un show solo con mi piano, nunca siento nervios. Confío en mis teclas y siento que cualquier cosa que pasa es parte de la magia. Apenas empiezo a caminar, suelto mis manos y las pongo en el instrumento, de repente siento que una tecla me lleva a otra y a otra, me permito fluir en cada nota.Si estoy con otros músicos sí suelo ponerme muy nervioso, porque no todo depende de mí. A veces alguien más puede equivocarse (entre risas). Quizás no depende de quienes me acompañen, sino de los técnicos de luces, de sonido, todo puede ponerse atemorizante.¿Cómo describirías tu música a gente que nunca antes la ha escuchado?S: Diría que es música que trata de capturar las emociones humanas de la manera más universal. Es mi misión en la vida. Algún día, cuando esté realmente viejo, solo habré alcanzado la verdadera felicidad si logré capturar las emociones del ser humano con mi música. Si alguien se identifica con mi trabajo, cumplí. Eso es mi música.Movie es bastante emocional.S: Sí, procuré que sea auténtico e introspectivo. Hay catorce colaboraciones con artistas internacionales, una filarmónica armada con setenta músicos de todo el mundo, un coro de 30 personas, aún así suena superíntimo. Eso me pone muy contento, poder tomar producciones espectaculares y convertirlas en algo minimalista, que no se vuelvan un proyecto que realce por los involucrados, sino por su emotividad.¿Cómo fuiste de la música clásica a géneros como el rap y la electrónica?S: Lo clásico es lo que estudié y aprendí, pero los otros géneros son la música de mi vida. Al final terminé mezclando estas distintas ramas y fue muy natural. Cuando estaba en el conservatorio, luego de terminar las clases iba a verme con todos mis amigos raperos que me mostraban esto distinto que me encantaba. Así es la vida real; ir de un extremo a otro.¿Qué te inspiró para crear Movie?S: Mi sueño siempre fue componer música para películas, pero luego pensé en que tal vez mi música podría ser una película, una que no tenga imágenes, pero que se sienta como tal. Empecé a trabajar en este proyecto hace más de dos años, haciendo las “escenas” (canciones), los guiones, trayendo los actores que pudieran interpretar los papeles que quería para esta película. Fueron catorce invitados, ¿cómo lograste reunir a todos en un solo álbum?S: Hay algo muy particular en ellos. Todos son amantes de la música. Creo que así logré que se involucren; son artistas, aman el arte, aman hacer algo distinto. Tuve el gusto de reunirme con ellos para hacer cada canción, uno por uno. Viajando por distintos lugares y estudios, solo para saber lo que se siente y tener una historia diferente con cada uno, pero al final que todos estén juntos. Fue un proceso muy orgánico.¿Cuál es tu canción favorita del disco?S: Van cambiando. Ahora me gusta mucho Piano Sonata, con J Balvin, porque ayudé en la traducción de la letra y me encantó ir entendiéndola de a poco, pero mañana puede ser otra. Ayer fue Moviestar, con Rema. Siempre cambia. Me gusta elegir una canción favorita dependiendo de cómo me siento en ese momento (entre risas).Has visitado Ecuador en un par de ocasiones. ¿Escuchaste algo de música ecuatoriana?S: Claro que sí. En Guayaquil toqué en el Teatro Sánchez Aguilar, en Quito en la Casa de la Música y pude escuchar música ecuatoriana, cada vez que lo hice me pareció impactante. Cuando tomaba un taxi, el taxista me hacía escuchar algo y luego me llevaban a un bar y sonaba algo distinto por completo. Todavía no soy experto en su música, pero la disfruté mucho. Me pareció increíble que en Ecuador haya una cultura musical tan extensa.Con todo lo que pasa en la actualidad, ¿crees que es un buen momento para hacer música y arte?S: No es solo eso. En estos tiempos es necesario seguir contribuyendo con música y arte para el mundo. En buscar la belleza donde sea y describirla está nuestra humanidad, así que estamos en un gran momento para seguir haciéndolo.Podemos vivir sin dinero, sin trabajo, pero por lo general necesitamos de algo que esté por encima de esas cosas para poder sobrellevarlo. El arte y la música lo están. Nos ayudan a entender todo lo que pasa alrededor. (E)