La crisis financiera de la legendaria �pera Metropolitana de Nueva York amenaza con costarle a una de las instituciones culturales m�s importantes de la ciudad su patrimonio art�stico.El coliseo l�rico de Manhattan estudia subastar los dos gigantescos murales de Marc Chagall que presiden su vest�bulo para tapar un agujero presupuestario de casi 30 millones de d�lares. Es una medida de urgencia y de �ltimo recurso, pero el organismo se queda sin opciones, convertida en la �ltima v�ctima colateral de todos los frentes pol�ticos. Dem�cratas y republicanos parecen decididos a acabar con el modelo de financiaci�n que hasta ahora ha permitido al templo oper�stico poner en escena algunas de las producciones m�s prestigiosas y emblem�ticas del mundo.El �ltimo golpe a su financiaci�n ha sido la cancelaci�n del acuerdo multimillonario que la instituci�n estaba a punto de firmar con Arabia Saud�, valorado en m�s de 200 millones de d�lares. Sin embargo, la familia real Al Saud se ha echado atr�s tras la guerra que EEUU ha iniciado en Ir�n y que ha puesto contra las cuerdas las econom�as del Golfo P�rsico. Quienes iban a ser los pr�ximos benefactores de la �pera de Nueva York han decidido cortar sus inversiones culturales en el extranjero para centrarse en el �mbito local. Cuesti�n de prioridades.Tras este rev�s, su director, Peter Gelb, reconoce abiertamente que necesita dinero con urgencia. Ya no sabe a qui�n recurrir, porque su otro problema es que muchos de los multimillonarios que hist�ricamente han sostenido la instituci�n est�n hartos del clima pol�tico que se ha instalado en la ciudad contra ellos desde que se hizo con la alcald�a Zohran Mamdani. Mientras el regidor gana popularidad y seguidores en redes sociales mof�ndose de los ricos, ellos se est�n llevando sus suculentas donaciones a otros destinos donde son mejor recibidos.Sin el acuerdo con Arabia Saud� y los millonarios neoyorquinos en retirada, la �pera debe hacer frente un agujero presupuestario inmediato de unos 30 millones de d�lares antes del cierre de su ejercicio fiscal, previsto para el 31 de julio. La instituci�n ya hab�a comenzado meses atr�s un severo plan de ajuste de costes: despidos, reducciones salariales temporales y recortes operativos con los que esperaba ahorrar alrededor de 15 millones de d�lares este a�o y otros 25 millones el siguiente. Aun as�, no es suficiente para cubrir su desajuste presupuestario, que adolece de un problema estructural.La �pera de Nueva York maneja un presupuesto anual cercano a los 330 millones de d�lares. Sin embargo, la venta de entradas apenas genera unos 70 millones al a�o, una cifra que no llega a cubrir ni el 30% del coste real de mantener en funcionamiento semejante maquinaria art�stica: orquesta, coro, t�cnicos, talleres, producciones y cientos de empleados. Hist�ricamente, la mayor parte de los ingresos procede de grandes donaciones privadas, patrocinios y rendimientos de su fondo patrimonial. El problema es que ese colch�n financiero se ha ido erosionando desde la pandemia (con retiradas de capital que suman 120 millones de d�lares en los �ltimos cuatro a�os), y cuando parec�a que por fin volv�a a encauzar sus n�meros, los malabares pol�ticos de unos y otros han terminado por dar la puntilla a su delicada salud financiera.Tampoco ayuda el envejecimiento de su p�blico tradicional, ni que pese a ser uno de los mayores teatros l�ricos del mundo sus sistemas no est�n del todo adaptados al siglo XXI. Por ejemplo, no se pueden comprar entradas digitales el mismo d�a de una producci�n. Es necesario acudir directamente a taquilla, sin saber si quedan entradas o su precio. Esto disuade totalmente al p�blico m�s joven. En el teatro vecino, sede del Ballet de Nueva York, s� se pueden adquirir tickets online minutos antes de cualquier funci�n y entrar mostrando un c�digo QR en el m�vil.En este contexto, la �nica soluci�n parece ser vender los dos famosos murales de Chagall titulados El triunfo de la m�sica y Los or�genes de la m�sica, que fueron encargadas al artista en los a�os sesenta como parte de la inauguraci�n de la actual sede de la �pera y que se han convertido en uno de los iconos culturales m�s reconocibles de Nueva York. Est�n valorados en 55 millones de d�lares y los gestores de la �pera Metropolitana conf�an en que el pr�ximo due�o los deje all� colgados a cambio de poner su nombre en una chapa junto a los murales indicando qui�n es el nuevo propietario.
La �pera de Nueva York vende sus obras de arte para sobrevivir
El coliseo l�rico de Manhattan estudia subastar los dos gigantescos murales de Marc Chagall que presiden su vest�bulo para tapar un agujero presupuestario de casi 30 millones de...












