Carlos Sala

Barcelona

Actualizado a las 23:03h.

Y Bad Bunny apareció como si del mismísimo Michael Jackson se tratara. Al menos el cantante surgió de repente sobre el escenario, en silencio, sin moverse, para poco a poco girarse 360 grados y ver cómo estaba rodeado de 55.000 fans gritando ¡Benito, ... Benito, Benito! Los ritmos caribeños fueron los encargados de abrir fuego para arrancar con 'La Mudanza'. Sí ya es difícil entender a Bad Bunny, el sonido del Estadio Olímpico no ayudaba en nada, pero eso era lo de menos, su voz seguía sonando poderosa y carismática. «¡Aprieta chamaquito, dales caña!», gritó dejando que el virtuosismo rítmico de los timbales consiguiese seducir al respetable.