La última vez que Bad Bunny pisó España fue en 2019. Durante la celebración del festival Sónar de Barcelona, Benito Antonio Martínez Ocasio, subió media hora tarde al escenario, vestido prácticamente como una apicultor, tras regresar de su Puerto Rico natal, donde había estado participando en las protestas contra el gobernador Ricardo Rosselló, junto a otros artistas como Residente o Ricky Martin. Por ese entonces muchos le adoraban, pero pocos podrían haber vaticinado la conquista mundial que lograría Bad Bunny. Ahora, tras más de siete años sin pisar tierras españolas, Bad Bunny vuelve a la ciudad condal la noche del 22 de mayo de 2026, en su primera fecha europea de su DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour. El concierto, de casi tres horas, da el tiro de salida a sus doce noches en España. El 22 y 23 de mayo en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona, y del 30 de mayo al 15 de junio en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid, donde realizará una residencia de diez conciertos. Desde su primer éxito en listas, Soy Peor, en 2016, su música no ha dejado de sonar. En la radio, en fiestas, en los auriculares de alguien agotado en el transporte público, cualquier sitio sirve. Bad Bunny es actualmente el segundo artista más escuchado de la historia en Spotify, solo superado por Taylor Swift, y porta el título de álbum más escuchado de la historia, en la misma plataforma, con su Un Verano Sin Ti. Además se ha convertido en el primer artista latino en ganar el Grammy a Álbum del Año el pasado febrero con DeBÍ TiRAR MáS FOToS. Y una semana después utilizó su plataforma como encargado de le dar el Half Time Show de la Super Bowl para mandar un mensaje de unión, respeto y anti-odio del pueblo latinoamericano al mundo. Indiscutiblemente, hablar de Bad Bunny es hablar de una superestrella internacional. Pero este, en muchas ocasiones, no responde a los patrones típicos de dichas figuras, y por lo tanto, sus giras tampoco lo hacen. El pasado 11 de julio de 2025, en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot (El Choli), en San Juan, Bad Bunny dio inicio a una residencia de 30 conciertos que se extendió hasta el 14 de septiembre de 2025, en la que celebró y compartió su último disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS. Pero una vez finalizada, para su gira mundial omitió Estados Unidos. Alegando que no tenía nada que ver con que odiara ese país, sino que no quería arriesgarse a que el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) hiciera redadas masivas a los asistentes de sus conciertos, que se preveían, en su gran mayoría, de procedencia latinoamericana. A pesar de ello, su DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour cuenta con parada en Ciudad de México, Buenos Aires, São Paulo, Bogotá, Santiago de Chile, Sídney, Lisboa, Londres, París, Milán, Estocolmo, Bruselas entre otras ciudades de Latinoamérica, Oceanía, Asia y Europa, incluyendo Barcelona y Madrid. Todo vendido. Para su llegada a España no ha quedado ni una sola entrada disponible y la reventa ha llegado alcanzar hasta los 350€. Durante dos noches Barcelona podría ser tropical. Por las cuestas del Montjuic, subían centenares de reinterpretaciones de looks estilo verano en la isla pero vamos en metro y patrocina Amancio Ortega. Incluso, desde las seis de la tarde, ya se podían ver a las primeras personas que se acercaron al exterior del Estadi Olímpic sin entrada para montar su propia fiesta gracias al sonido del recinto. Nadie se quería perder el gran show de Benito Antonio Martínez Ocasio. Bad Bunny en su concierto en Barcelona. "Bad Bunny ve a Barcelona [...] el vull veure, deu ser increíble". En catalán, y grabado en las calles de Barcelona así empezaba el vídeo que daba inicio al concierto. Benito, hijo de Benito, le decían "Tito", Bad Bunny se alzó en una plataforma hidráulica sobre el escenario. El estadio lo ovacionó durante dos minutos sin descanso mientras el observaba en silencio. Su primer estadio europeo ante más de 50.000 personas. "Un aplauso pa’ mami y papi, porque en velda’ partiendo. ¡LLEGAMOS A BARCELONA!" Vestido con un traje de color crema y apoyado por una banda completa de salsa LA MuDANZA puso a todo el estadio en pie y a bailar. Vino desde el Caribe a traer su interpretación del reggaeton. Así que su tema Callaíta había evolucionado a una versión de salsa, que el público bailaba tímidamente, pero recitaba sin omitir ni una sola de las respiraciones. Pura euforia en la pista, puro orgullo puertorriqueño Los primeros fuegos artificiales se dispararon. La disposición del estadio replicaba a su residencia en Puerto Rico. Un escenario principal desnudo con una pantalla, que contó toda la noche con una realización impecable para no solo ver al ídolo de masas, sino el pleno completo del recinto; y enfrente, al otro lado de la pista, la ya conocida Casita rosa donde se encontraría con las personalidades y vips de la ciudad. La noche, que empezaba a plena luz de día, iba a ser para la historia. Concierto de Bad Bunny en Barcelona. Una versión interpretada con cuatro puertorriqueños de Bamboléo de los Gipsy Kings dio paso a PIToRRO DE COCO y a WELTiTA acompañado de Chuwi, el grupo que se había encargado de abrir la noche. "Por un beso de la flaca yo daría lo que fuera" le devolvió el coro el estadio. Y antes de detonar la combi de hits del disco que presentaba, su sentida TURiSTA. Llegaron la coreada BAILE INoLVIDABLE y el estallido de NUEVAYoL. Empezó a caer la noche y bailarines de salsa, fuegos artificiales, fuego y "BAD BUNNY VA A SER EL REY DEL POP CON REGGAETON Y DEMBOW". El público no podía evitar corear el nombre de Benito mientras que él presentaba a todos aquellos que aparecían en el escenario. En medio de un auge de los eventos de cristianos evangelistas, Bad Bunny se convirtió en la alternativa. El predicador del goce desacomplejado y la fiesta, pero también de los mensajes políticos que reclamaban cosas tan simples, y que tocan tanto a nuestro país, como poder seguir viviendo ahí donde se nació sin ser expulsados de sus casas. En una muestra de absoluto respeto hacia la tierra que estaba pisando, mientras Bad Bunny cambiaba de escenario, en la pantalla el sapo concho de DTMF, empezó a preguntar por símbolos típicos de Catalunya, ganando ovaciones por el fuet, algo de silencio por visitar Las Ramblas y una ovación por "Visca el Barça i VISCA CATALUNYA". Ahora sí, con chándal y en La Casita llegó el momento de la absoluta fiesta. Con la noche cayendo y el estadio rebotando entre luces de colores, se podía ver a Lamine Yamal, los fundadores de Nude Project o a Marc Giró apoyándole en este nuevo escenario. VeLDÁ, Tití me preguntó, Neverita, Si veo a tu mamá y VOY A LLeVARTE PA PR. Empezó la noche y el perreo duro que lo llevó a lo más alto. No me conoce, Bichiyal y sin fallo Ella perrea sola. Pero en este caso Benito, no estaba solo. En el escenario Bad Gyal. La catalana no solo le acompañó en el tema, sino que delante de un estado enloquecido cantó su propio tema Da Me. Y sin tregua el perreo de Safaera y Dile. Concierto de Bad Bunny en Barcelona. El puertorriqueño miraba al público enorgullecido, les aplaudía, un acto conjunto, había llevado el reggaeton al mundo. "Se siente cabrón que después de tantos años me sigan queriendo y apoyando en todo lo que hago. Gracias por haber creído en mí desde del día cero. El mundo viene ahora". Y seguidamente entonó la viral en TikTok MONACO. Y en exclusiva para la noche, la canción que no se iba a repetir en la gira fue La Santa de su álbum YHLC MDLG. Y cerró La Casita al son de CAFé CON RON junto a Los Pleneros de la Cresta representando así la plena puertorriqueña. Durante una noche todos los presentes fueron puertorriqueños. De vuelta al escenario principal, la traca final fue el fin de fiesta de una noche que nadie en el público quería que acabase. A Bad Bunny le quedaba un as en la manga. Memoria, reggeaton, y ahora la sensibilidad de Ojitos lindos y La canción, el romanticismo contemporáneo de KLOuFRENS, Moscow Mule y Yonaguni, y el estallido contenido de DAKITI. Antes de irse, volvió a mostrar su cara más política, orgullosa, crítica y esperanzadora, con El apagón, canción que hace referencia a los frecuentes apagones eléctricos que vive Puerto Rico desde hace años y funciona como símbolo del abandono político y económico de la isla. A esta protesta, que culminó en un frenético sonido club, le siguió de la mano DtMF su oda a vivir el momento y disfrutar de las pequeñas cosas ante nada más y nada menos que un estadio que tras casi tres horas se derrite a sus pies. Y como algo sabe hacer Bad Bunny como nadie, tras los discursos, por última vez la pista con EoO en una final imbatible. Si primero fue una hibridación entre trap y reggaeton, ahora su aproximación al pop urbano se expande a un territorio mucho más amplio, donde cabe desde la salsa, la plena y la bomba puertorriqueña, pasando por el dembow, el hip hop, el R&B y el dancehall, hasta influencias de electrónica house y techno, reggae, merengue, bachata, bossa nova, o la plena puertorriqueña, construyendo así un sonido híbrido que mezcla lo urbano global con la tradición latinoamericana. Él hace lo que le da la gana. Bad Bunny es ya un clásico contemporáneo. Poco se podía haber anticipado en sus primeros bolos de 2017 en nuestro país. Ahora, con un espectáculo de propuesta escénica hipnótica y sonido sin fisura, era embajador de su tierra, y de nuestros tiempos. Su primera noche ya había pasado a la historia y aún quedaban once sold outs más en nuestro país. La última vez que Bad Bunny pisó España fue en 2019. Durante la celebración del festival Sónar de Barcelona, Benito Antonio Martínez Ocasio, subió media hora tarde al escenario, vestido prácticamente como una apicultor, tras regresar de su Puerto Rico natal, donde había estado participando en las protestas contra el gobernador Ricardo Rosselló, junto a otros artistas como Residente o Ricky Martin. Por ese entonces muchos le adoraban, pero pocos podrían haber vaticinado la conquista mundial que lograría Bad Bunny. Ahora, tras más de siete años sin pisar tierras españolas, Bad Bunny vuelve a la ciudad condal la noche del 22 de mayo de 2026, en su primera fecha europea de su DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour. El concierto, de casi tres horas, da el tiro de salida a sus doce noches en España. El 22 y 23 de mayo en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona, y del 30 de mayo al 15 de junio en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid, donde realizará una residencia de diez conciertos.