Barcelona (EFE).- Bad Bunny desembarcó esta noche en Europa con ‘Debí tirar más fotos’, un espectáculo con el que convirtió Barcelona en una fiesta de reguetón y salsa en el primero de sus doce conciertos en España en el que reunirá a más de 600.000 fieles.
El puertorriqueño, que no pisaba España desde 2019, ha desatado el frenesí en la ciudad, con aglomeraciones de seguidores en las puerta de su hotel y con colas para comprar la ropa de su línea anunciada para Zara.
Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) puso el viernes a bailar y corear su nombre a 59.000 personas en el Estadio Olímpico de Barcelona en el primero de sus conciertos en España.
Siete años de su último concierto en Barcelona
«Han pasado unos cuantos años y algunas cosas sin querer se han olvidado», se ha disculpado el puertorriqueño en lo que pedía ayuda a Montjuïc con ‘Callaíta’, ahora puesta en escena con unos arreglos que firmaría el mismísimo Héctor Lavoe, tras lo que han llegado ‘Pitorro de coco’, presentada entre los acordes de ‘Bamboléo’, ‘Weltita’ junto a Chuwi y el romántico bolero, si es que existe alguno que no lo sea, ‘Turista’.











