Las primeras señales aparecieron a mediados de febrero. A un mes de las elecciones municipales en Francia, un blog y varias publicaciones en Facebook y en X acusaban a Sébastien Delogu, candidato de Francia Insumisa (LFI) a la alcaldía de Marsella, de diferentes actos de violencia, de violación y de “deriva islamista”, entre otras cosas. Además, trataban ridiculizarlo con imágenes generadas por IA. En varios puntos de la ciudad aparecieron carteles con un código QR que redirigía al citado blog.

Le Monde fue el primero en hacerse eco de estos ataques a principios de marzo. Los autores de la campaña de desinformación habían contactado por correo electrónico a varios periodistas que cubrían las elecciones municipales, incluido el corresponsal de ese periódico, para tratar de lograr la difusión de las informaciones falsas en medios legítimos.