Con los termómetros disparados y las aulas hirviendo, las familias de Madrid han tomado este viernes la plaza de los Carros, en pleno corazón de La Latina, ataviados con chanclas, bañadores, flotadores, abanicos y pulverizadores de agua. Es su forma de protesta ante otro mes de mayo que ha vuelto a pillar a los centros educativos sin herramientas para combatir el calor cuando el verano se anticipa sin pedir permiso con máximas “anormalmente elevadas” para la época del año, alcanzando por la tarde los 34 grados en varios puntos de la región, según la Agencia Estatal de Meteorología. La preocupación crece entre la comunidad educativa por la falta de climatización y de acondicionamiento térmico. “En el distrito Centro hemos dicho basta ante la inacción de las administraciones frente a las olas de calor prematuras y el aumento global de las temperaturas”, han expresado las asociaciones de familias de alumnos de los centros educativos Vázquez de Mella, San Ildefonso y Nuestra Señora de la Paloma, que junto a otras escuelas de la zona han conseguido reunir a 300 personas en un acto reivindicativo para exigir soluciones urgentes: “Mayo ya parece agosto dentro de los colegios públicos”.A mediados de septiembre, PP y Vox tumbaron en la Asamblea de Madrid la iniciativa legislativa popular para climatizar y aislar los colegios después de que la Inspección de Trabajo exigiese a la Consejería de Educación de la región una planificación al respecto en un plazo máximo de dos meses, tras comprobar que los centros educativos superaban los límites de temperatura establecidos, entre los 17 y los 27 grados, según la normativa de prevención de riesgos laborales. Solo el PSOE y Más Madrid se mostraron a favor de la propuesta impulsada por la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado Francisco Giner de los Ríos (FAPA), los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, además de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). El proyecto quedó archivado sin avanzar hacia la tramitación parlamentaria para consolidarse como ley, pese a que la propuesta ciudadana fue apoyada con más de 72.000 firmas, superando las 50.000 exigidas. Ya no son noticia los mareos o desmayos por el calor en los centros educativos, que llevan años colándose entre los titulares cuando empiezan a subir las temperaturas. Los padres temen que este año se repitan de nuevo. Eduardo Iglesias, miembro de la Comisión de confort térmico y bienestar de la asociación de familias del colegio Vázquez de Mella, ha recordado que un aula alcanzó el curso pasado los 37,5 grados en junio. Las clases que sufren más calor en verano son también las más frías en invierno, perdiendo grandes cantidades de energía por culpa del mal aislamiento del edificio, según ha comentado. “Las grandes superficies hormigonadas de los patios duros actúan como otro enorme radiador que incluso derrite las suelas de las zapatillas de los más intrépidos”, señala un informe del registro de temperaturas realizado en este centro.“Ni los niños se concentran en el sitio donde pasan el mayor tiempo del día, ni los profesores trabajan en condiciones adecuadas”, ha reiterado Iglesias tras denunciar un recinto exterior sin árboles. “Es un solar, una plaza de cemento, una plancha en la que echar unos huevos fritos. Los menores están desamparados ante el sol”, ha insistido. El Plan de Actuación ante Episodios de Altas Temperaturas 2026, elaborado por la Comunidad de Madrid, propone medidas como modificar el horario lectivo, reorganizar actividades físicas y evitar salidas al patio en las horas centrales del día. “¿Qué solución es esta?”, ha preguntado Iglesias. “En la tercera planta los alumnos se achicharran, por mucho que se abran las ventanas, solo se mueve aire caliente. Los colegios están hechos para una España que ya no existe. El mayo de hoy no es el de hace décadas”, ha recalcado. El Vázquez de Mella se construyó en 1930.A esta reivindicación educativa se han sumado la concejala socialista del Ayuntamiento Reyes Maroto, y la de Más Madrid, Lucía Lois. “Tenemos centros educativos muy antiguos que necesitan un plan de choque integral. Además de esas deficiencias, que son en muchos casos estructurales, necesitamos replantearnos la ciudad para abordar el cambio climático de una manera mucho más rigurosa que las medidas cosméticas que hace el Partido Popular”, ha subrayado Maroto. Lois ha pedido a las administraciones autonómicas y municipales que no se tiren la pelota, que se pongan de acuerdo y que hagan caso a las familias. ”Es una cuestión de salud y seguridad“, ha insistido con el sonido de los violines de la Orquesta-Escuela del Barrio de fondo. Esta asociación junto a La Chispera se han sumado al acto.A su lado, Alejandra Pérez de Vega, de 44 años, se ha mostrado indignada. “Una de las partes más vulnerables de la población pasa los días en unas condiciones en las que los adultos nunca trabajarían”, ha protestado rodeada de otras madres en una plaza llena de pancartas que rezaban “nos cocemos en las aulas”, “colegios sostenibles, futuros posibles”. Los niños salen de las clases empapados en sudor, “algunos medio mareados”, ha asegurado tras insistir en que los docentes hacen todo lo posible por mantenerlos hidratados, “pero llegan hasta donde llegan”. En La Paloma, aparte de en las aulas de educación infantil, no hay ningún tipo de climatización. “Solo en la garita del conserje, que es personal del Ayuntamiento, a raíz de una inspección de trabajo que determinó unas condiciones térmicas inadecuadas”, ha explicado.Inversión insuficiente para los vecinosLa Consejería de Educación alega que ha destinado este curso un total de 17,8 millones de euros a mejorar la climatización y reducir los efectos de las altas temperaturas en los centros educativos públicos de la región: “Esta cuantía supone un incremento del 33% respecto al pasado año académico y permite desarrollar 106 actuaciones orientadas a mejorar el confort térmico en las aulas madrileñas“. Recuerda que este curso ha finalizado la rehabilitación energética integral de cuatro institutos públicos de la región, además de otras dos actuaciones actualmente en ejecución y la redacción de proyectos para otros tres centros.Pero al presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid, Jorge Nacarino, la inversión le parece insuficiente. “Frente a la dejación de funciones autonómica, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha realizado un proyecto de 14,2 millones de euros para climatizar solo nueve centros educativos públicos“.La presidenta de la FAPA, María Carmen Morillas, ha comentado que cuando PP y Vox tumbaron la iniciativa legislativa popular, el exconsejero Emilio Viciana adquirió el compromisio de trabajar en una alternativa. “Pero ya no está en el cargo y no hemos vuelto a tener noticias”, comentaba tras comunicar que la próxima semana se reunirá para abordar este asunto con su sucesora en el cargo, Mercedes Zarzalejo. Ya ha recibido quejas de las familias porque la Comunidad de Madrid “recomienda comprar mini ventiladores portátiles” para que los niños los lleven a las aulas. “En 2014, en un Instituto de Valdemoro trasladaron a los alumnos al tanatorio para poder dar las clases y hoy en día seguimos con problemas. Llegan a rebasarse los 40 grados. Son situaciones muy peligrosas”, ha lamentado. A veces, en los meses más calurosos, los padres reciben avisos para que intenten no llevar a sus hijos a las escuelas infantiles por motivos de salubridad. “Dejamos a los niños dentro de un horno”, ha resumido Morillas. La secretaria general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, Aida San Millán, ha recordado que no es la primera vez que una ambulancia llega a un colegio para atender un golpe de calor, “después de pasar un invierno con inundaciones y humedades en las aulas”. Muchos centros no cumplen las condiciones mínimas de habitabilidad, según ha reportado. Coincide el portavoz del PSOE en la Asamblea, Esteban Álvarez: “Igual que un niño no puede aprender con hambre, tampoco lo puede hacer sudando”.