Las acciones de Puig se desploman este viernes en Bolsa después de que ayer, con el mercado cerrado tanto en España como en Estados Unidos, la compañía anunciara la ruptura de negociaciones de fusión con Estée Lauder. Los títulos de la compañía española de cosméticos y perfumería encajan en el inicio de la sesión en Madrid un correctivo del 14%, el mayor de su historia bursátil mientras que los títulos de Estée Lauder suben un 10% en el mercado fuera de hora. En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la noche del jueves, la compañía española comunicó que ambas empresas dan por concluidas las conversaciones sin haber alcanzado un pacto para la fusión empresarial. La caída de Puig ha volatilizado más de 1.200 millones de valor el Bolsa y dejado a la acción al borde de los 15 euros, lo que implica perder todo el terreno ganado desde que se anunciara la posible operación. Los analistas consideran que la noticia es negativa, en particular porque en los últimos dos meses todo apuntaba a una combinación de los dos grupos. Desde que las conversaciones se hicieron oficiales, el pasado 23 de marzo, el precio de las acciones de Puig había subido un 15% (de 15,5 a 17,7 euros por acción) y era de esperar esta fuerte caída hacia los niveles pre-rumores. El mínimo histórico es de 13,2 euros.El anuncio de que Puig y Estée Lauder iniciaban conversaciones para una posible combinación de sus negocios generó grandes expectativas. Se trataba de dos empresas familiares con una larga historia, una española y otra estadounidense, que podrían haber creado un gigante de la cosmética y la perfumería de tamaño suficiente como para competir con los grandes del sector como L’Oréal. La suma de ambas compañías habría arrojado un gigante con una valoración bursátil cercana a los 35.000 millones de euros y unas ventas agregadas superiores a los 17.000 millones.Las expectativas sobre una fusión entre las dos compañías generaron movimiento dispar en los mercados durante estos casi dos meses. Puig, cuya valoración bursátil ha sufrido desde que la empresa salió a Bolsa en mayo de 2024, ha visto cómo, desde que anunció las conversaciones, el precio de la acción había crecido un 13%. La cotización de Estée Lauder, por su parte, se había mantenido fría desde el anuncio de las negociaciones.Renta 4 apunta que Puig “debería reaccionar rápidamente para recuperar la confianza del mercado. La no fusión con Estée Lauder se une al intento de adquirir las marcas de Kering Beauty (finalmente adquiridas por L’Oreal)”. A su juicio, es preciso, que Puig explique al mercado las razones para poner fin a las conversaciones, relance su Capital Markets Day (postpuesto por las negociaciones con Estée Lauder), y quizá anunciar un plan de recompra de acciones para demostrar al mercado la infravaloración de la compañía.En su comunicacón al mercado, Puig explica que “se mantiene enfocada en la ejecución de su estrategia y en continuar impulsando el crecimiento rentable en el conjunto de su cartera de marcas. Esta decisión no altera la hoja de ruta estratégica de Puig, que sigue enfocada en la belleza premium, en la construcción de marca y en la generación de valor a largo plazo”, según el comunicado remitido a la CNMV.Por su parte, Elena Fernández Trapiella, analista de Bankinter, explica que una de las principales causas de la ruptura habría sido la intención de Charlotte Tilbury de renegociar las condiciones de su venta a Puig en 2020 (la fundadora, del mismo nombre, mantiene el 21,5%). “También parece razonable pensar que otro obstáculo haya sido hipotéticas diferencias sobre la gobernanza de la compañía resultante de la fusión”. Fernández Trapiella considera que es probable que Estée Lauder acelere a partir de ahora su reestructuración interna (ya había anunciado 3.000 despidos, que representan el 5,3% de su plantilla), forzada por la pésima evolución de su cotización en los últimos 5 años. Solo en este ejercicio, las acciones ceden un 25%. A partir de ahora, la atención del mercado probablemente “se centre en los resultados operativos de Puig, que podrían registrar una nueva desaceleración de los ingresos en un contexto de normalización del mercado de las fragancias y de presiones a corto plazo en Oriente Medio y el sector minorista de viajes”, indicó Celine Pannuti, analista de JP Morgan, en una nota. “La dirección tendrá que convencer sobre las oportunidades a largo plazo y la capacidad de obtener resultados de forma independiente si la familia estaba dispuesta a vender a múltiplos muy por debajo de la media del sector de la belleza”, añadió. Los expertos de Jefferies rebajan el precio objetivo de las acciones de Puig en medio euro, hasta los 20 euros, tras esta decisión. Con todo, esta valoración refleja un potencial alcista del 13% para una acción que siguen recomendando ‘comprar’, ya que la firma catalana “se queda como estaba”.“Esto devuelve a Puig al plan A: continuar como compañía independiente, con una fuerte exposición a fragancias y presencia en maquillaje a través de Charlotte Tilbury. En este escenario seguimos asignando un precio objetivo de 20 euros, frente a los 20,5 euros anteriores, que asumían subjetivamente una probabilidad del 75% de que se alcanzara un acuerdo de fusión a 22,4 euros por acción para los accionistas minoritarios”, explica la firma estadounidense.Sobre los rumores de Charlotte Tilbury, Jefferies cree que la casa británica era uno de los principales atractivos de la operación para Estée Lauder, ya que le daría acceso a “una marca posicionada en el segmento ‘masstige’ (premium accesible) y con credenciales probadas de expansión global”.Puig salió a Bolsa en mayo de 2024 en un momento en el que el mercado estaba ávido por recibir nuevos valores de gran tamaño en una época de sequía de debuts en el parqué español, similar al actual. La compañía salió con un precio de 24,5 euros, el más alto de la banda de precios fijada en el folleto de salida a Bolsa y el entusiasmo de las primeras semanas llevó al valor a marcar máximo histórico en junio, al tocar los 27,60 euros. Desde la salida a Bolsa, los títulos caen un un 36%.En su momento, la compañía generó grandes expectativas por el cambio que iba a suponer para una empresa que durante 110 años había mantenido intacto su carácter familiar: primero con su fundador, Antonio Puig Castelló, pasando después por sus hijos Mariano, Antonio, Enrique y José María Puig Planas, padres de la actual tercera generación.
Puig se desploma un 14% en su peor jornada bursátil tras romper las negociaciones de fusión con Estée Lauder
La empresa sufre la mayor caída de su historia, se deja 1.200 millones de valor y pierde todo lo ganando desde que se anunciaran las negociaciones. La firma estadounidense sube con fuerza











