Las negociaciones que mantenían Puig y Estee Lauder para crear un gigante de cosmética y perfumes se han roto. En un hecho relevante remitido a la CNMV, la compañía española ha comunicado que se ha roto el acuerdo. “El pasado 23 de marzo de 2026 (bajo número de registro 3147), Puig confirmó que mantenía conversaciones con The Estée Lauder Companies Inc. en relación con una posible combinación de los negocios de ambos grupos. Puig comunica hoy que dichas conversaciones han terminado y que las compañías no han alcanzado un acuerdo para llevar a cabo una potencial fusión de sus respectivos negocios. Puig se mantiene enfocado en la ejecución de su estrategia y en continuar impulsando el crecimiento rentable en el conjunto de su cartera de marcas. Esta decisión no altera la hoja de ruta estratégica de Puig, que sigue enfocada en la belleza premium, en la construcción de marca y en la generación de valor a largo plazo”. En unas declaraciones incluidas en la comunicación dirigida a la CNMV, José Manuel Albesa, consejero delegado de Puig, ha declarado que valoran “las enriquecedoras conversaciones que se han mantenido con The Estée Lauder Companies”. El ejecutivo asevera que esta decisión no modifica su hoja de ruta estratégica. “Seguimos construyendo sobre nuestras fortalezas en belleza premium, con una gestión centrada en las marcas, creatividad, agilidad y un crecimiento disciplinado. “Hemos demostrado una cultura diferencial que nos ha permitido cumplir con todos nuestros compromisos desde nuestra salida a Bolsa, alcanzando los objetivos de crecimiento, mejora del margen y reforzando nuestro balance”, ha añadido. Albesa dice que la “sólida estructura de capital” otorga a Puig flexibilidad para acometer “un amplio abanico de alternativas estratégicas” alineadas con sus prioridades a largo plazo.La suma de ambas compañías habría arrojado una compañía con una valoración bursátil cercana a los 40.000 millones de dólares, sumando los 30.000 millones de capitalización de la estadounidense y los 9.000 de la compañía española, y unas ventas agregadas superiores a los 17.000 millones de euros (12.336 de Estee Lauder y 5.042 de Puig). Pese a su mayor dimensión, la situación económica de la compañía estadounidense estaba lejos de ser la más idónea, algo que podría haber influido en el fracaso de las negociaciones. En su último año fiscal se anotó una pérdida neta de 1.133 millones de dólares y sus ingresos cayeron un 8,2% anual. Un deterioro que venía de lejos, ya que a finales de 2023 inició un programa de reestructuración a dos años para recomponer unos márgenes erosionados tras la crisis provocada por la pandemia, con un plan de despidos de 7.000 empleados. En una comunicación remitida a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) a principios de abril, Estée Lauder detalló que la factura acumulada hasta el 31 de marzo por su plan de reestructuración había crecido hasta los 1.367 millones de dólares (1.200 millones de euros). En esa misiva también elevó de forma considerable la cifra de despidos vinculados al mismo. El grupo cosmético estadounidense amplió el ajuste entre 9.000 y 10.000 despidos netos frente a la estimación previa que hablaba de una horquilla de entre 5.800 y 7.000. Esos 10.000 despidos equivalían a cerca del 15% de la plantilla, y suponían un incremento del 43% entre las cifras máximas de ambas horquillas, pese a que la compañía había elevado sus previsiones de cierre de ejercicio, tras lograr un buen tercer trimestre a nivel operativo. La línea descendente de Estée Lauder en los últimos ejercicios contrasta con el empuje de la compañía que preside Marc Puig. En cinco años dobló ventas por la intensa actividad desplegada para ganar tamaño . En ese periodo adquirió empresas como la firma alemana de dermoestética Dr. Barbara Sturm; la empresa sueca Byredo, en una operación que alcanzó los 1.000 millones de euros; y antes hizo lo propio con Charlotte Tilbury, empresa británica por la que también desembolsó cerca de 900 millones. Como reveló en el folleto de salida a Bolsa publicado hace dos años, Puig ha desembolsado 2.500 millones en adquisiciones desde 2011. De esa cantidad, 840,2 millones correspondieron solo a las compras realizadas en 2022.
Puig anuncia la ruptura de las negociaciones para fusionarse con Estée Lauder
La firma española se mantendrá enfocada “en el crecimiento rentable” de sus marcas de belleza de lujo











