La VanguardiaBarcelona 22/05/2026 09:31 Actualizado a 22/05/2026 10:35 Las acciones de Puig se hundían cerca de un 14% en los primeros intercambios de este viernes, a 15,25 euros, después de conocerse ayer a última hora que las negociaciones para una posible fusión con la americana Estée Lauder han terminado sin acuerdo. De esta manera, Puig borra todo lo ganado desde finales de marzo, cuando se oficializaron las negociaciones. Ambas compañías comunicaron ayer al mercado el fin de estas aproximaciones, que se catalogan de “fructíferas” pero sin que combinen sus negocios. Del lado de Estée Lauder, los títulos remontaban un 10% tras el cierre de la bolsa americana.Las operaciones con acciones de Puig han tardado en casarse, y entonces han reflejado la fuerte caída, según recogen los datos oficiales de BME. Con la tendencia, la empresa del sector de la perfumería, la cosmética y el lujo se convierte en la más bajista del Ibex 35, que cotiza con ligeras subidas. Los inversores dudaban de que una compañía en plena reestructuración del negocio lograra sacar adelante la operación e integrar a la catalana sin dificultades.Puig vuelve a niveles previos al inicio de las negociacionesPuig vuelve a cotizar por debajo de los niveles en los que se movía antes de conocerse la operación con Estée Lauder, el pasado 23 de marzo. El día previo cerró en los 15,57 euros, según datos de BME, y hoy se mueve en los 15,25 euros. En el pico de las negociaciones llegó a rondar los 17,59 euros.Sus caminos seguirán en solitario. “Puig cuenta con una sólida trayectoria de crecimiento y un desempeño superior al del mercado de la belleza prémium”, planteó en un comunicado el consejero delegado de Puig, José Manuel Albesa. La decisión no cambia la ruta estratégica del grupo, se afirmó.Juntas, ambas compañías hubieran creado un imperio capaz de competir con el líder del sector, L’Oréal. Combinadas contarían con una actividad altamente complementaria con unos volúmenes de unos 17.300 millones de euros. Uno de los escollos en la negociación ha sido Charlotte Tilbury, fundadora de la empresa británica de maquillaje y cosmética que lleva su nombre, que quería renegociar el acuerdo de venta que se llevó a cabo en el 2020 a Puig. La empresa catalana tiene cerca del 80% de las acciones, mientras que ahora la fundadora reclamaba que le adquiriesen el resto hasta el 100%, explicaron anoche fuentes consultadas.La potencial fusión unía en una misma empresa marcas reconocidas como Tom Ford, Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier o Clinique. Puig cerró el 2025 con unas ventas de 5.042 millones de euros, un 7,8% más, y un beneficio de 587 millones, un 6,5% más.