Nación | 22-05-26 | 03:01 | Santiago Cadena | Actualizada | 22-05-26 | 03:01 | Las manos de María Refugio Cruz son su herramienta para crear arte, con ellas da forma a trenzados de fibras naturales. Vara de sauce, mimbre, jara e incluso alga marina son los materiales que enreda con orden para crear canastas, tortilleros y otros objetos de uso cotidiano.Ella y su esposo Manuel son originarios de Tequisquiapan, Querétaro, donde tienen su taller y hogar que comparten con sus hijos.A los ocho años “yo veía trabajar a mi abuela y aprendí jugando”, dice mientras mira al cielo, como si entre las nubes pudiera ver el pasado. En esa época su abuelo se encargaba de recolectar el material en la milpa y ellas de trenzar. Luego, ofrecían sus canastas a revendedores que las llevaban a otras partes del país.María Refugio menciona que la tradición y el trabajo justo se están perdiendo. Los revendedores regatean, intentando pagar lo menos posible por su trabajo.María Refugio Cruz da forma a trenzados de fibras naturales como vara de sauce, mimbre, jara e incluso alga marina. Foto: Santiago Cadena / EL UNIVERSALLa época para conseguir material es de junio a diciembre, cuando el clima permite obtener fibras de calidad para el resto del año. Foto: Santiago Cadena / EL UNIVERSALDependiendo del objeto a elaborar pueden usar pigmentos naturales para darle color y vida a sus creaciones. Foto: Santiago Cadena / EL UNIVERSALLas artesanías hechas por María la mayoría de las veces no son bien
‘Veía trabajar a mi abuela y aprendí jugando’ | El Universal
Las manos de María Refugio Cruz son su herramienta para crear arte, con ellas da forma a trenzados de fibras naturales









