Hoy en día, cada vez más personas se encuentran preocupadas por cómo las deudas económicas que firmó su expareja durante el matrimonio pueden acabar afectando a su economía personalSi bien es cierto, cabe destacar que, con carácter general, no es posible embargar patrimonio por una deuda firmada en exclusiva por la expareja y donde la otra parte no figuró como avalista. Ahora bien, si el matrimonio estaba casado en sociedad de gananciales y la deuda se formalizó durante el casamiento o tiene un carácter familiar, sí que es posible que se produzca una confiscación de la nómina, tal y como explica Maria Dantí, abogada especialista en derecho de familia en el bufete Escolano Freixa.¿Qué estrategias legales son recomendables para evitar el embargo de la nómina?En primer lugar, una buena estrategia de prevención es realizar una separación de bienes previa al casamiento. Este régimen económico matrimonial permite mantener, administrar y disfrutar del patrimonio a título individual, así como reduce significativamente el riesgo de embargo sobre los ingresos del otro cónyuge, según explica Patricia Ebrat, abogada socia del bufete Ebrat Abogados.Todo lo contrario a lo que sucede en el casamiento mediante el régimen de gananciales, donde los ingresos pueden considerarse comunes y, por tanto, embargables de manera conjunta en caso de impago.Es necesario revisar bien los contratos firmados para evitar imprevistos Getty ImagesPor otro lado, en operaciones relevantes conviene dejar por escrito que el préstamo es privativo, que el destino no vincula al otro cónyuge y que no existe aval ni solidaridad. La acción de acreditar de manera expresa que esta deuda no será asumida por la otra parte es un mecanismo muy útil para evitar embargos y reclamaciones económicas a futuro, tal y como apunta Carmen Caro, abogada especialista en derecho de familia.Además, en cuanto a los préstamos que tienen como objetivo financiar un bien de carácter familiar o un negocio en favor de uno de los dos cónyuges, es importante especificar en el contrato la responsabilidad individual y documentar de manera expresa quién asume la obligación y con qué alcance.Por último, una vez formalizado el proceso de divorcio, es fundamental revisar los contratos respecto a las pólizas, préstamos, tarjetas, líneas ICO, avales y cuentas indistintas que se firmaron en el pasado, así como el tipo de responsabilidad ante la deuda que se acordó. De hecho, la abogada Caro alerta de que muchos imprevistos nacen de productos firmados años antes y que ya habían sido olvidados por los deudores.