La irregularidad en la cartera de crédito a familias trepó del 2,8% en diciembre de 2023 al 11,2% en febrero de 2026, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En abril, estimaciones provisorias indicaban que ese índice se aproximaba al 12%. En préstamos personales, el deterioro resultó aún más pronunciado: del 4,3% al 13,8% en el mismo período. El número tiene nombre y apellido: la morosidad bancaria castiga hoy a cinco millones de argentinos.

Detrás de esa estadística se despliega otra crisis, menos visible pero igualmente dañina: la del hostigamiento sistemático que padecen quienes no pueden pagar. Llamados telefónicos a toda hora, mensajes que simulan ser notificaciones judiciales, contactos con familiares, vecinos y empleadores. Prácticas que, según los especialistas, son ilegales aunque la deuda sea real.

La morosidad de las familias alcanzó un récord y la vulnerabilidad económica subió por décimo mes seguido

El abogado Nicolás Varrone, entrevistado en el programa Punto y Aparte de Punto a Punto Radio 90.7, rechaza de plano el relato de una "industria del juicio" y propone una lectura diferente del fenómeno. "No existe la industria del juicio. Lo que existe es una industria del incumplimiento, pero de la ley", afirmó.