“Que no nos metan ocho”, conjuraban las jugadoras del Barça. En cuestión de media hora, el marcador ya reflejaba un 4-0 desfavorable. Era un 18 de mayo de 2019, en Budapest, la primera final de Champions de la historia azulgrana. Enfrente, como ya en repetidas ocasiones, el OL Lyonnes, hoy de nuevo su rival de cara a la final de la máxima competición continental de este sábado en Oslo (18.00, La 1). Aquel Barça aún desconocía que acabaría reinando Europa. Salió golpeado de Hungría, pero también transformado: el Lyon plantó la semilla al equipo que terminaría destronándolo. Desde entonces, el Barcelona ha llegado a siete finales, seis consecutivas. Y en todas, como un hilo invisible que atraviesa la evolución del equipo azulgrana, brilla Patri Guijarro. Aquella tarde en Budapest observaba el encuentro desde el banquillo, recién regresada a la convocatoria. Desde entonces no se ha perdido un solo minuto de finales de Champions. Es la única jugadora azulgrana en lograrlo. Da igual el contexto o posición —central, pivote, interior sustituyendo a Alexia—, Patri es el pegamento del equipo.“Patri no tiene ningún Balón de Oro… y debería tenerlo”, reivindica Vicky López a EL PAÍS. “Patri es la líder silenciosa”, comentan desde su entorno; “en el campo, todas la miran a ella”. “Desde muy joven se le notaban ciertos dotes de liderazgo, no solo dentro del campo, también fuera”, recuerda el exentrenador del Barça Lluís Cortés a este medio. Halagada por parte de rivales, compañeras, entrenadores y aficionados —“nunca he escuchado a nadie hablar mal de Patri”, cuentan—, con 21 años ya fue escogida capitana.Aquel día, en Budapest, el equipo la necesitaba. “Fue una temporada muy dura para ella, porque tuvo una lesión muy poco común, un ganglión en el pie, que además se le complicó”, recuerda Cortés. Hicieron todo lo posible para convocarla a la final. “No para jugar, pero sí para decirle: esta es la primera final de Champions del Barça femenino y tú eres parte de su historia”, explica el exentrenador. Dos años después, en Göteborg, el Barça conquistó su primera Champions con un inolvidable 0-4 ante el Chelsea. Y Patri volvió a aparecer donde el equipo más la necesitaba. No en el centro del campo, sino en defensa, reconvertida de urgencia en central por la sanción de Andrea Pereira. “Tuvimos que reinventarnos”, rememora Cortés. Las semanas previas al encuentro, pidió todos los vídeos individuales de Mapi León y de Pereira para estudiar movimientos y rendir al máximo. “Por parte de Patri todo fueron facilidades. Nunca se quejó. Hizo un gran partido y se adaptó perfectamente. Entendió que el equipo necesitaba eso”, añade Cortés.Pero el Lyon reapareció un año después para devolver al Barça a su pasado. En Turín 2022, el equipo azulgrana cayó por 1-3 ante una grada teñida de sus colores. Patri golpeó el larguero y pasó días pensando en qué podría haber pasado si aquel balón hubiese entrado. “Estoy convencida de que volveremos”, aseguró tras el partido.Volvieron. En Eindhoven, en 2023, el Barça levantó su segunda Champions tras remontar al Wolfsburgo (3-2). Patri, escogida por Jonatan Giráldez y Markel Zubizarreta, hoy en el Lyon rival, había asumido entonces otro desafío: ocupar el rol de Alexia tras su lesión. La víspera de aquella final, durante el entrenamiento, los técnicos probaron el marcador del estadio. Patri levantó la cabeza y vio un 2-2 en él. Al día siguiente, cuando el Wolfsburgo se marchó al descanso venciendo con un 0-2, recordó esa imagen. Como una premonición, ella misma cambió el partido con dos goles en dos minutos y dio inicio a la remontada que acabó entregándole al Barça otra Champions. En 2024, otra final, esta vez en un San Mamés convertido en una celebración azulgrana, de nuevo con Patri brillando y una tercera Champions que terminó de espantar los fantasmas del Lyon (2-0). Y después Lisboa 2025 ante el Arsenal (1-0), una derrota inesperada que ahora alimenta el deseo de revancha antes de Oslo. “Cuando Patri juega, el Barça juega a un fútbol de primer nivel. Es sin duda de las mejores jugadoras con las que he compartido campo, y será importante ver cómo la manejamos el sábado”, admite Ingrid Engen, exazulgrana y hoy en el Lyon. “Es el alma del equipo, sobre todo en los días importantes. Sabe celebrar y disfrutar, pero también ponerse el mono de trabajo”, añade Cortés. “Une mucho al equipo, y es alguien que cualquiera querría tener en su plantilla”, resume sonriente Cata Coll.Patri Guijarro nunca ha querido acaparar los focos, pero en las noches importantes todas las miradas apuntan a ella.