El gigante de la automoción Stellantis, uno de los mayores fabricantes de coches del mundo con marcas como Fiat, Peugeot, Citroën, Opel, RAM, Chrysler, Jeep o Maseati, quiere dar un golpe de timón a su negocio después de que el año pasado registrara las primeras pérdidas de su corta historia.El grupo nacido en 2021 de la fusión del grupo francés PSA (Peugeot y Citroën) y el italoamericano Fiat Chrysler Automobiles (FCA) presentó unos números rojos de 22.332 millones de euros el año pasado como consecuencia de los vaivenes de sus planes con los coches eléctricos. Los resultados se sintieron como un trueno en los despachos del coloso del motor en Turín, París y Detroit. Supuso el relevo de su histórico consejero delegado, Carlos Tavares, por un hombre con un profundo conocimiento de la casa, Antonio Filosa, de hecho, antes de alcanzar el puesto, era el jefe de operaciones en América, donde el grupo ha salvado el tipo. El italiano de 52 años no ha querido perder tiempo para voltear el negocio del grupo con un plan estratégico a 2030 que prevé un aumento de la facturación de casi el 25% hasta elevar los ingresos hasta los 190.000 millones de euros. Los analistas podrán evaluar si la compañía cumple sus objetivos en 2028, cuando se espera que la cifra de negocio llegue a 175.000 millones.La clave de la transformación pasa por reducir costes en unos 6.000 millones anuales y redirigir las ventas a mercados con más valor añadido para aumentar la rentabilidad. En esa estrategia espera que el margen operativo pase del -0,5% registrado el año pasado al 7% dentro de cinco años. Filosa espera regresar a números positivos este año con una rentabilidad baja pero positiva, para elevarla hasta el 8% en 2028. Este cambio de sus expectativas financieras le permitirá una generación positiva de caja de unos 6.000 millones de euros en 2030, casi el doble que lo esbozado para dos años antes. Será un salto importante para un grupo que sufrió un cash flow negativo de 4.500 millones el año pasado.El director financiero del grupo, Joao Laranjo, ha explicado a los inversores que tiene cinco prioridades: “Primero, restaurar el crecimiento de los ingresos para 2030. La facturación crecerá más de un 20%. Segundo, lograr una reducción estructural de costes. Nuestra meta es de 6.000 millones de euros de reducción anual de costes para 2030. Se espera que los servicios financieros aporten más de 1.500 millones de euros en aerolíneas incrementales. Cuarto, asignar capital hacia nuestras mayores oportunidades de rentabilidad, desplegaremos más de 60.000 millones de euros en inversiones basadas en un enfoque disciplinario basado en la rentabilidad del capital, y quinto, generar rentabilidad sostenible y flujo de caja libre cada año; el plan dará resultados probados que conducirán a márgenes operativos del 7% y 6.000 millones de euros de flujo de caja libre anual para 2030″. Las cifras financieras explican el giro del grupo de marcas automovilísticas hacía Estados Unidos. Ha explicado que la rentabilidad operativa de sus ventas en este territorio llega hasta el 10%, el doble que en Europa, donde reside el corazón del grupo con marcas legendarias como Fiat, Opel, Peugeot o Citroën. Así que el camino más cercano para ganar más dinero consiste en vender allí donde sea más rentable. Por eso destina a Norteamérica el grueso de su inversión y los mayores esfuerzos en la presentación de nuevos modelos.Latinoamérica y Asia son territorios donde obtiene una rentabilidad de cerca del 10-12%, pero sus ventas allí son menores, tienen más competencia o se encuentra con mercados más ajustados.
Stellantis prevé elevar su facturación casi un 25% en cinco años hasta los 200.000 millones para revitalizar el negocio
El grupo prevé aumentar su margen operativo hasta el 7% después de registrar en 2025 las primeras pérdidas de su historia













