Parte de los más de 400 integrantes de la flotilla con ayuda a Gaza, capturados por fuerzas israelíes en aguas internacionales esta semana, han sufrido brutales palizas, humillaciones e incluso abusos sexuales que han llevado al menos a tres de ellos a ser hospitalizados, según ha denunciado el centro legal Adalah, que se ha hecho cargo de su defensa hasta su deportación, que se llevará a cabo este jueves. Los primeros en regresar a casa, un diputado y un periodista italianos, han denunciado que al menos una veintena de personas han sufrido fracturas en brazos, piernas y costillas, algo que también ha confirmado Adalah.“Me golpearon, golpearon a [el diputado del Movimiento 5 Estrellas] Dario Carotenuto, y a otros los golpearon mucho más que a nosotros. Vi gente con posibles fracturas de brazos y costillas. Casi todos los que pasaron por el contenedor de entrada [al llegar a puerto] fueron golpeados y podíamos oír los gritos desde fuera”, explicó el periodista Alessandro Mantovani, del diario italiano Il Fatto Quotidiano, a su llegada al aeropuerto romano de Fiumicino. Según su relato, el comportamiento de las fuerzas israelíes, tanto en el abordaje en alta mar como en su tratamiento al desembarcar, fue más violento que el pasado octubre, cuando la anterior flotilla con destino a Gaza fue capturada. “Nos golpearon salvajemente. Me identifiqué con mi pasaporte de servicio, pero me esposaron. Yo tuve suerte y pude salir por mi propio pie. A una persona la llevaron a la enfermería con lesiones internas. A algunos les vendaron los ojos. La hermana de la presidenta irlandesa [la enfermera Margaret Connolly] coordinó los primeros auxilios y atendió a personas en condiciones terribles, incluyendo ancianos y niñas; veinte o treinta de ellas con fracturas y algunas que habían sufrido abusos sexuales”, relató el diputado Carotenuto. Al contrario que la mayoría de los activistas capturados por Israel, a los que se ingresó en la prisión de Ketziot, en el desierto del Neguev, los dos italianos fueron llevados al aeropuerto Ben Gurión “esposados y con grilletes en los tobillos”, donde se les encerró en una celda hasta que tomaron un vuelo a su país con escala en Atenas, la capital griega.Adalah, cuyos abogados se pudieron reunir el miércoles con parte de los detenidos, asegura que recogió numerosas quejas de “violencia extrema”, que revelan “un nuevo patrón de abusos físicos deliberados”. “Esta violencia provocó lesiones graves y generalizadas, incluyendo al menos a tres personas que fueron hospitalizadas y posteriormente dadas de alta. Los abogados documentaron decenas de participantes [en la flotilla] con presuntas fracturas de costillas y la consiguiente dificultad para respirar”, añade el comunicado. Además de las palizas durante su desembarco en el puerto israelí de Ashdod, los integrantes de la flotilla denunciaron el uso de pistolas táser ―que provocan descargas eléctricas paralizantes― y balas de goma durante el abordaje de sus veleros y “en el barco militar al que fueron trasladados”, donde fueron “obligados a permanecer de rodillas dentro de la embarcación durante largos periodos de tiempo” hasta su desembarco. “Además de los abusos físicos, fueron sujetos a tratos derogatorios, humillaciones y acoso sexual”, denuncian los abogados israelíes.El grueso de los integrantes de la flotilla retenidos en Israel serán liberados este jueves y deportados del país. Turquía ha fletado tres aviones para transportarlos a Estambul y, de ahí, regresar a sus países. Sin embargo, una de las activistas, Zohar Regev, de nacionalidad israelí, ha sido llevada ante un tribunal acusada, entre otros cargos, de “entrada ilegal en Israel”, algo que el centro Adalah considera “absurdo” dado que fue “secuestrada aguas internacionales por el Ejército israelí y llevada a la fuerza a territorio israelí”. El miércoles, las imágenes del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, jactándose de los malos tratos a los que las fuerzas israelíes han sometido a los activistas apresados, provocaron un escándalo internacional, con numerosos países europeos convocando a diplomáticos israelíes para protestar formalmente y exigir explicaciones. Italia ha pedido formalmente este jueves a la Unión Europea la adopción de sanciones contra el ministro por los malos tratos contra los integrantes de la flotilla.Los vídeos de Ben Gvir, que han sido criticados incluso por miembros de su Gobierno, sirven de evidencia para confirmar lo que ya ha ocurrido en otras ocasiones: que las fuerzas de seguridad israelíes someten a malos tratos y abusos a los activistas que han capturado. A inicios de mayo, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y otros activistas de la anterior flotilla interpusieron una denuncia en la Audiencia Nacional contra varios ministros del Gobierno israelí por “secuestro” y “malos tratos”. También la Fiscalía de Roma ha abierto una investigación por torturas. .