Fiel a su cita con los lectores, el consultorio de sexo de 20minutos vuelve esta semana con nuevas dudas y con las respuestas de Santiago Frago, terapeuda sexual y director del Instituto AMALTEA de Sexología de Zaragoza.En esta oportunidad, las dudas planteadas versan sobre las relaciones y el cáncer, la bisexualidad, cómo afrontar el sexo si la mujer tiene la regla -con el riesgo de embarazo de fondo- o el desinterés repentino por un componente de la pareja en practicar una postura que antes era habitual.Al comienzo de esta noticia tienes la forma de preguntar a nuestro experto, que dará cumplida cuenta de las dudas en futuras entregas. Aquí están las respuestas a vuestras preguntas de esta semana.JESÚS | Tengo cáncer y estoy tomando unas pastillas de quimioterapia orales. Respecto al tema sexual, decir que mi mujer me encanta, es muy atractiva para mí; el problema que tengo es que me cuesta arrancar una barbaridad a la hora de tener ese encuentro sexual en persona, da igual lo que haga, se ponga o diga, me cuesta mucho tener sexo con ella inicialmente; después, no tengo problemas una vez ya excitado.Ella me dice que ya no me gusta y esas cosas, pero nada más lejos de la realidad. Cuando veo nuestros videos juntos me excito una barbaridad enseguida. Quisiera saber por qué me pasa eso. Será mi personalidad, la medicación que tomo…. gracias.Las parejas suelen tener claro que al amor hay que dedicarse para evitar llegar al desamor, pero al erotismo también hay que dedicarse para evitar el desencuentro y distancia íntima. Ello significa que, aunque se hayan perdido ingredientes eróticos como la chispa, el misterio y la burbuja erótica inicial, hay que cuidar otros elementos como la complicidad, tiempos y momentos de pareja, espacios personales, conversaciones eróticas…, y todo para que el erotismo no acabe siendo demasiado predecible.En tu caso refieres estar en proceso de quimioterapia por cáncer. El hecho de afrontar la enfermedad y el efecto secundario de los fármacos que necesitas tomar están detrás de esa falta de química de deseo inicial que refieres.La respuesta sexual humana va cambiando con el tiempo y la biografía compartida; ello explica que haya habido modificaciones en la misma, principalmente derivadas de la toma de los quimioterápicos. Mi sugerencia tiene un doble aspecto: Individual y relacional.A nivel individual te sugiero pidas asesoramiento a un profesional de la sexología de tu zona que te diseñará una estrategia terapéutica para revertir tu respuesta sexual y facilitar que tu nivel de excitabilidad anime a tu deseo; y a nivel relacional intentad planificar en vuestra agenda un momento de relax para conversar de vuestra relación, de vuestros miedos, de vuestros deseos, expectativas y necesidades en el plano íntimo.​​Santiago Frago, terapeuta sexualAITOR | ¿Puedo obligar a mi mujer a tener sexo en una postura determinada? Ella solo quiere la clásica, la que llaman del “misionero”, y a mí no me pone nada. A mí me excita mucho la del “perrito”, pero ella se niega. Se niega de un tiempo a esta parte, porque hace un año no tenía problemas. No entiendo este cambio de actitud. El caso es que esto está deteriorando la relación. ¿Algún consejo?Hola Aitor. Los deseos y gustos eróticos en pareja pueden ser compartibles, pero sólo si ambos desean que sea así. Es decir, uno puede desear hacer algo y el otro no, y en este caso el NO es lo más beneficioso para la relación.Tu interrogante tiene una respuesta clara, debes respetar y entender su cambio de decisión y de actitud. Los gustos y los deseos eróticos se mueven en clave de diversidad y además se van modificando con el paso de los años y la evolución dinámica y cambiante de la relación.Negarse a hacer algo que no le gusta es un gesto de cuidado hacia ella misma y hacia vuestra relación, además de ser un gesto de sinceridad hacia tu persona. El deseo tiene sus tiempos, sus claves y no hay que presionarlo. Lo que hoy te gusta, mañana puede dejar de gustarte y viceversa.Es interesante abrirse a la versatilidad en cuanto a los juegos eróticos, pero no es menos cierto que dicha versatilidad está condicionada a los deseos. En un contexto erótico de pareja, que siempre es singular, no hay posturas eróticas mejores ni peores, hay sencillamente personas que eligen qué y cómo les gusta más y, sobre todo, con quién.​​​Santiago Frago, terapeuta sexualCRISTINA | Por primera vez he hecho el amor con mi novio teniendo la regla y estoy supernerviosa por las consecuencias de salud que pueda tener. Luego no he querido volver a tener relaciones. Estoy muy confusa. Gracias por su comentario.Hola Cristina. Históricamente, el hecho natural del ciclo menstrual y las relaciones eróticas durante el período de “sangrado menstrual”, ha ido vinculado a leyendas, mitos, tabúes y falsas creencias.En la actualidad, la educación sexual y sanitaria ha ido derribando esas viejas ideas y la vivencia de la regla se vive de modo más amable, aunque incómodo en algunas ocasiones.El hecho de tener relaciones eróticas durante la regla no es ningún inconveniente si ambos miembros de la pareja desean tenerlas. Considerando que la relación erótica es muy versátil y trasciende a la genitalidad.Algunas sugerencias podrían facilitaros el erotismo en días de sangrado menstrual, erotismo que en ocasiones reporta algunos beneficios: 1. Una higiene genital apropiada antes y después del juego erótico hace sentirse más frescos y cómodos. 2. Proteged la cama o entorno para evitar manchados. 3. El uso de toallitas de látex y la utilización de la copa menstrual puede permitir el “sexo oral”. 4. Tener relaciones coitales durante la regla no impide la posibilidad de embarazo. 5. Las sensaciones orgásmicas del encuentro erótico minimizan los dolores menstruales en su caso.​​​Santiago Frago, terapeuta sexualVÍCTOR | Me gusta que mi mujer tenga sexo con otro hombre ... y hasta ahí no me preocupa. Pero también me gusta mucho verla al terminar llena de semen y que me 'obligue' a limpiárselo con la boca. Mi duda es, ¿eso me hace bisexual o algo parecido?El erotismo constituye un jeroglífico personal muy singular, de carácter biográfico y conformado por una serie de elementos que lo hacen único y exclusivo en cada persona.El amor y la biología unen sus fuerzas en el encuentro erótico y allí los estímulos visuales, auditivos, táctiles, olfativos, gustativos y cerebrales entran en acción. Las fantasías eróticas no siempre queremos realizarlas porque son divertidas y estimulantes en sí mismas; si la fantasía la queremos llevar a la práctica, se convierte en deseo.Los deseos pueden llevarse a la práctica si nos apetece, si es posible y si es compartido por la pareja, en su caso. En la fantasía no existen límites, es perfecta y todo es a nuestro estilo, sin frenos ni barreras; los deseos sí pasan por el código de valores personal y diferente para cada persona.Tu fantasía cerebral te viene a decir que te gustaría un juego erótico de tu pareja con otro hombre, pero cuando tu fantasía pasa a convertirse en deseo y la ejecutas, la fantasía real podría ya no ser tan interesante.En relación con tu duda relativa a la bisexualidad, te comento: La orientación del deseo sexual no es dimórfica, es decir, no se mueve en términos de blanco o negro. La orientación del deseo se mueve en parámetros intersexuales, es decir, en predominios.La orientación sexual se mueve en clave de deseo y no en clave de conducta erótica, es decir, el sentir curiosidad por ciertos juegos eróticos e incluso el tener un encuentro erótico con alguien del mismo sexo no determina la esencia fundamental de nuestra orientación sexual.La bisexualidad en el deseo, en el sentido de que indistintamente me gusten hombres y mujeres es difícil, no así en el sentido de tener relaciones eróticas con hombres y/o mujeres. Es una realidad, no obstante, que hay personas que se enamoran de personas, independientemente de que sean hombres y/o mujeres, y ello constituye un hecho de diversidad.La Sexología estudia el hecho sexual humano y sus manifestaciones. Habla de las cosas que ocurren y no de las que “deberían” ocurrir. Entendemos por peculiaridades sexuales todas aquellas manifestaciones eróticas que se han distanciado del modelo / norma sexual imperante en cada momento histórico de nuestra cultura.Muchas peculiaridades eróticas están presentes en mayor o menor dosis en la inmensa mayoría de las personas y entran a formar parte del deseo o de la fantasía. Hablas de tu deseo de realizar ciertas prácticas eróticas con tu pareja; con ello tus preferencias eróticas se ubicarían cerca del fetichismo y delmironismo o voyeurismo.El fetichismo es una peculiaridad erótica que consiste en la atracción de una de las partes del cuerpo, gestos o conductas del otro. El voyeurismo es una peculiaridad erótica que consiste en el deseo de ver escenas relativas al desnudo o a relaciones de pareja con significación erótica. Por todo ello entiendo que la bisexualidad no debería formar parte de tu duda.​​​Santiago Frago, terapeuta sexual