La cantante colombiana Skakira celebró en las últimas horas que la Justicia española reconociera que “nunca” cometió fraude fiscal con sus ingresos de 2011 y lamentó el “señalamiento público” sufrido y que fuera tratada “como culpable” hasta ahora.

“La propia administración (española) nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto”, manifestó en declaraciones remitidas a los medios por su equipo legal, del despacho Prada Tax Advisor.

La Audiencia Nacional le dio la razón a la artista al anularle una multa por la tributación del ejercicio fiscal de 2011 e instó a Hacienda a devolverle unos 60 millones de euros (70 millones de dólares), según una sentencia conocida este lunes, que la Agencia Tributaria tiene previsto apelar en el Tribunal Supremo.

La administración española no acreditó que permaneciera en 2011 en el país más de 183 días para acreditar que fuera residente a efectos fiscales, como exige la ley a la hora de tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Este caso era la última cuenta que tenía pendiente con el fisco español después de ocho años de disputa, y Shakira desea que la sentencia “siente un precedente para Hacienda”, según un comunicado remitido por la agencia de comunicación Llorente y Cuenca, que la representa.