La cantante Shakira se anotó este lunes una importante victoria en su periplo contra la Hacienda española, después de que la Audiencia Nacional condenara a la Agencia Tributaria a devolver 55 millones de euros, procedentes de las declaraciones del IRPF y el Impuesto de Patrimonio de un ejercicio (2011) en el que no era residente fiscal en el país.

Si bien cabe recurso contra la sentencia ante el Tribunal Supremo, algo que desde el fisco ya han adelantado que van a solicitar a la Abogacía del Estado, el fallo desmonta la interpretación del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) y la Agencia Tributaria para considerar a la artista como contribuyente en nuestro país en el año 2011. Este ejercicio fiscal se recurrió por la vía administrativa y no por la penal, una senda que siguieron los ejercicios de 2012 a 2014 y en los que la artista reconoció haber defraudado 14,5 millones de euros al fisco español. Estos son los argumentos con los que la defensa de Shakira ha torcido el brazo a Hacienda.