El paso político en Madrid ha cambiado de forma radical. Hay un antes y un después desde que el lunes fuese imputado José Luis Rodríguez Zapatero, símbolo de la izquierda y uno de los referentes indiscutibles del PSOE, sobre todo el que ahora mantiene el poder en La Moncloa. El fallido viaje a México de Isabel Díaz Ayuso, con enmienda del Rey de España incluida, parece que ocurrió en el Pleistoceno. En el PP de Madrid, al menos de puertas para afuera, cunde cierta euforia porque ahora sí creen que hay un cambio de ciclo claro: la derecha gobernará el país pronto.Eso quiere decir, salvo cambio radical de los acontecimientos, que el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, lograría armar en 2027 una mayoría parlamentaria, siempre según los cálculos del entorno de la presidenta. Eso anhelan, pero al tiempo es el freno para que Ayuso, al menos en el corto plazo, tome el control del PP y sea la líder indiscutible de la derecha y más allá. En la formación en Madrid es un deseo que se transmite en privado entre los allegados de la presidenta, sin que ella nunca caiga en la trampa de pronunciarse ante los demás. Las paredes tienen oídos. Muchas emociones cruzadas. Ayuso llega agrandada al pleno de este jueves por toda esta ola que ha supuesto el lío judicial de Zapatero, muy cercano al presidente Sánchez, muy querido en una parte importante de la izquierda. En el PP creen que en esta sesión parlamentaria van de la mano. Sin embargo, el PSOE de Madrid no tiene intención alguna de rendirse. Han mostrado el mismo apoyo a Zapatero que en Moncloa. “Es absolutamente inocente”, dicen desde el partido. Y así lo va a expresar sin tapujos la portavoz socialista, Mar Espinar. Se intuye que Manuela Bergerot, de Más Madrid, tampoco atacará de frente al expresidente que consiguió el fin de ETA, aunque habrá que ver la opinión ahora que han pasado más horas y todo el mundo ha podido leer el auto. El Gobierno español dice que el auto tiene indicios, pero no pruebas, y opta por la cautela.Otros cabos ya no están tan sueltos: Más Madrid ha cerrado su crisis interna con una paz que parece duradera y el mensaje de Vox se ha ido difuminando a medida que Ayuso ha tomado posturas más radicales. El debate se estrecha. Si suele haber cierto ambiente proselitista en la Asamblea, desde ahora muchos más. Ayuso dijo el mismo lunes, en un acto del PP de Madrid, que desde ahora hay que estar en campaña. Preparados, listos, ya.