Durante años, los snacks saludables quedaron asociados a dietéticas o espacios específicos dentro de los supermercados. Pero el crecimiento de la categoría y el cambio en los hábitos de consumo empezaron a modificar esa lógica. En ese escenario, la argentina Merlin Foods apuesta a competir de igual a igual con las marcas tradicionales, tanto en góndola como en posicionamiento.La compañía fue fundada en 2023 por Tomás Andersson (31), economista. En 2024 se incorporó como socia Romina Sevillia (43), licenciada en Tecnología Industrial en Alimentos. La propuesta inicial combinó desarrollo propio, formulación técnica y construcción de marca dentro del segmento de alimentos funcionales.“El gran cambio cultural es que lo saludable ya no tiene que ser aburrido ni restrictivo. Queremos que el consumo de nuestros productos combine bienestar y disfrute”, sostiene Andersson, cuyo objetivo desde un principio era más ambicioso que simplemente lanzar una línea de snacks saludables; quería construir una marca que transformara la manera en que las personas consumen alimentos funcionales.La compañía produce en una planta propia ubicada en la ciudad de Buenos Aires, donde desarrolla sus líneas de snacks saludables y alimentos funcionales.El salto comercialEl primer salto comercial llegó con el ingreso a Open 25 y a Rappi Turbo. Para la empresa, ese desembarco funcionó como una validación de la estrategia: los productos podían compartir espacio con cualquier snack tradicional y no necesariamente quedar limitados a una góndola específica de alimentación saludable.Actualmente, Merlin Foods comercializa tres líneas de barritas - Original, Protein y High Protein - y una línea de pochoclos proteicos dulces. El portfolio combina sabores clásicos, como coco, avena o manzana crispy, con otras variedades más indulgentes, como chocolate-naranja o lemon cream, y opciones orientadas al segmento proteico, como choco protein y café protein. Todos los productos comparten dos características centrales: son libres de gluten y no tienen azúcar agregada, un diferencial que, según explican en la compañía, requirió múltiples reformulaciones para lograr el dulzor y la textura de un snack premium.Conseguir el dulzor y la textura sin azúcar agregada nos llevó varias reformulaciones. El consumidor no perdona un snack saludable que no esté rico.”— Romina Sevillia, Licenciada en Tecnología Industrial en Alimentos.Merlin Foods apuesta a seguir ampliando su portfolio: en los próximos meses sumará nuevas variedades a su línea de barras proteicas y lanzará versiones saladas de pochoclos.Producción para terceros y expansiónEn paralelo al crecimiento de la marca propia, la empresa desarrolló una segunda unidad de negocio vinculada a la producción para terceros. A partir del crecimiento de la demanda de barras saludables, comenzó a elaborar productos para otras compañías que buscan ingresar a la categoría sin invertir en infraestructura ni desarrollo técnico. Ese esquema le permitió a Merlin Foods ampliar el uso de su capacidad instalada y monetizar el know-how productivo desarrollado desde sus inicios.Con foco en alimentos funcionales, la marca busca posicionarse dentro del consumo masivo con productos libres de gluten y sin azúcar agregada.La expansión regional fue otro de los ejes del crecimiento. Hoy la empresa opera en la Argentina, Chile y Uruguay, en este último, logró ingresar a las principales cadenas de supermercados del país. Además, acaba de cerrar un acuerdo de distribución con un importador en España, lo que marcará su desembarco fuera de América Latina. A eso se suma el inicio de operaciones en Bolivia previsto para las próximas semanas. Con esos movimientos, la compañía proyecta tener presencia en cinco mercados. “Estamos convencidos de que el futuro del consumo está en productos que aporten bienestar sin perder disfrute. Si logramos que alguien elija una opción saludable porque le encanta, no porque ‘debería’, estamos generando valor real”, afirma Sevillia.Con foco en innovación y expansión regional, Merlin Foods busca posicionarse dentro de una categoría que dejó de ser un nicho y empieza a competir por espacio dentro del consumo masivo.________________________________________________________Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.