Noticias hoyEl video muestra a Casandra Manzano encadenada a una reja de hierro. En un cartel de cartón que cubre casi todo su torso reza en mayúscula “QUE IOMA ENTREGUE EL DISPOSITIVO DE COMUNICACIÓN DE MI HIJO". Durante la filmación que publicó hace un mes, explicaba que no se iba a mover de la sucursal ubicada en Pilar sin respuesta concreta. “Su voz y su vida dependen de ese dispositivo”, sentenciabaE.El caso de Benjamín Alegre, que tiene 17 años y padece parálisis cerebral desde su nacimiento, se volvió conocido así. Desde hace tres años está esperando el dispositivo Tobii, un sistema de comunicación alternativa aumentativa. Casandra, su mamá, lo descubrió a través de “Mudo con Rueditas”, un dúo de influencers que hacen contenido de comedia en redes sociales. Más tarde, entendió que se trataba de un software de origen noruego, equipado con un lector ocular que le permite manejar una computadora con la vista.Casandra siempre supo que acceder al equipo no iba a ser simple, no estaba contemplado por la cobertura estándar de IOMA, su obra social. Durante todo el proceso formal del trámite de excepción, fue acompañada por la “Fundación Ian”, que se dedica a traer métodos de tratamientos innovadores al país.En 2023 Benjamín se sometió a su primera entrevista con especialista de la obra social que determinó que el equipo “realmente le servía”. Casandra lamentó las limitaciones de su hijo para expresarse como consecuencia de la falta de motricidad que no le permite escribir o modular. “Él es un chico muy sociable y tiene un vocabulario muy amplio”, agregó. A pesar de sus problemas de aprendizaje y socialización, “Benja”, como se refiere con cariño su mamá, está terminando el secundario. La familia consiguió la aprobación del trámite “como excepción”, pero el proceso se estancó.Con el apoyo de los abogados de la fundación, la familia de Benjamín pudo iniciar formalmente el proceso judicial. En noviembre, la Justicia dictó una medida cautelar que intimaba a IOMA a entregar el dispositivo en un plazo de 10 días. Antes de la feria judicial, se llevó a cabo una audiencia con la jueza. En esta instancia, el conflicto se centró en la modalidad de pago, la obra social pretendía pagar después de recibir el equipo, mientras que la fundación proveedora no aceptaba esas condiciones. A pesar de que la abogada solicitó la inhibición de cuentas de IOMA debido al incumplimiento, el juzgado dejó de responder a las peticiones, lo que detuvo el avance del caso.“Benja atravesó dos intentos de suicidio por la angustia que le genera no poder comunicarse”, explicó Casandra y agregó que consiguieron que desde hace un año una psicóloga que lo atendiera. La dinámica es compleja: Benja le manda videos contando cómo se siente con sonidos y señas y su mamá interpreta cada frase. “El tiene que poder acceder a su terapia individual y confidencial. Es un adolescente, yo no tengo que saber todo lo que él habla con la psicóloga”, sentenció.Dos días más tarde del encadenamiento, Casandra volvió a la sucursal de IOMA acompañada de más de gente, continuando con el reclamo. Después, junto con Benjamín, estuvo en el canal La Nación+ difundiendo su situación. Después de que saliera la nota al aire, IOMA efectuó finalmente el pago por el valor del dispositivo.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOGran Buenos Aires