Sumar, ERC, Comprom�s, PNV y Unidas Podemos marcan distancias con S�nchez tras conocer el auto judicial. N��ez Feij�o les emplaza a "mover ficha" y a que dejen de ser "c�mplices" y "corresponsables" de un "Gobierno corrupto".El presidente del Gobierno y l�der del PSOE, Pedro S�nchez, est� m�s solo desde este mi�rcoles. Atr�s queda el apoyo f�rreo que sus socios le dispensaron el martes, tras la imputaci�n por parte de la Audiencia Nacional del exjefe del Ejecutivo y exsecretario general de los socialistas, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero.En menos de 24 horas, y tras leer el auto del juez que instruye el caso, Jos� Luis Calama, ERC, Sumar, Izquierda Unida (IU), PNV, EH Bildu, Comprom�s y Unidas Podemos corrigieron su postura. Pidieron explicaciones y cargaron contra la respuesta de los socialistas. Estos �ltimos optaron de forma pr�ctica un�nime con cerrar filas con Zapatero, cuya imputaci�n consideran un ejemplo de lawfare. O sea, de c�mo se usan procesos judiciales como arma pol�tica.El Congreso celebr� la primera sesi�n de control al Gobierno donde el mal resultado del PSOE tras las elecciones andaluzas del pasado domingo qued� totalmente eclipsado por la situaci�n procesal del exdirigente socialista. S�nchez defendi� a ultranza a su predecesor en el Ejecutivo y en el partido y descart� adelantar las elecciones generales, tal como le reclam� el bloque de la derecha.No s�lo sac� pecho de Zapatero, sino que enalteci� su legado, de quien destac� lo siguiente: "Propici� el fin de ETA", "extendi� derechos y libertades" y sac� a Espa�a "de una guerra ilegal en Irak" tras su llegada al poder, en 2004. "Lecciones de quienes tanto tienen que ocultar, ninguna", a�adi� S�nchez, tras volver a vincular al PP con corrupci�n.Feij�o y sus compromisos"S�lo hay que leer el auto para darse cuenta de que, sin su Consejo de Ministros, el se�or Zapatero no habr�a podido delinquir", proclam� el presidente nacional de los populares, Alberto N��ez Feij�o, durante el pleno. "Voy a hacer todo lo posible para que haya un cambio de Gobierno", afirm�.El PP sigui� sin recoger el guante de Vox y la moci�n de censura que plantea. Su l�der, Santiago Abascal, ayer prefiri� centrar su intervenci�n en la sesi�n de control en las migraciones y la "prioridad nacional" que ha arrancado al PP en sus pactos auton�micos.Feij�o no quiso dar detalles sobre cu�l ser� su estrategia para conquistar al poder. "Cuando crea que ha llegado el momento, actuar�", afirm� escuetamente. S� que quiso recordar que a Zapatero, se suman "diez" sumarios m�s que ponen a S�nchez contra las cuerdas. "La financiaci�n del PSOE, otro [caso] sobre el hermano de S�nchez, sobre su mujer, el caso Leire, el caso �balos... �Qu� m�s hace falta?", se pregunt�.Es una reflexi�n que el dirigente popular traslad� a los socios del Ejecutivo, a quienes tild� de "c�mplices" y "corresponsables" de la degradaci�n que vive la pol�tica espa�ola. Les acus� de sostener "la corrupci�n y a un Gobierno corrupto", por lo que les hizo un emplazamiento: "Tienen que mover ficha".Sin embargo, ninguno de los integrantes de la denominada "mayor�a de la investidura" est� por la labor. Ni siquiera Junts, la formaci�n m�s d�scola, quien se limit� a pedir el respeto a la presunci�n de inocencia tras la imputaci�n de Zapatero.No hay voluntad de romper con el PSOE, pero el malestar de los aliados con la formaci�n de S�nchez y Zapatero se evidenci� expl�citamente. Desde el socio peque�o del Ejecutivo de coalici�n, Sumar, se hizo un llamamiento a llegar "hasta el fondo" en la causa, detall� su portavoz en la C�mara Baja, Ver�nica Mart�nez.El portavoz adjunto del grupo confederal y dirigente de Comprom�s, Alberto Ib��ez, asegur� que el auto de citaci�n de Rodr�guez Zapatero "no pinta bien" y que faltan "explicaciones" por parte del PSOE. Otro de los parlamentarios de la coalici�n izquierdista y dirigente de IU, Enrique Santiago record� que "cobrar por gestiones pol�ticas es delito". Por esta raz�n, vio oportuno que, de una vez por todas, se proceda a "regular bien todas las actividades" de los expresidentes."�D�nde acaba el lobismo y empieza el tr�fico de influencias?", se pregunt� el portavoz de ERC, Gabriel Rufi�n. Reconoci� no ser "objetivo" ya que profesa "un enorme respeto y afecto" por Zapatero. Con todo, proclam�: "Tengo ojos en la cara; la izquierda somos otra cosa".El PNV tambi�n consider� que las acusaciones contra Zapatero son "graves", aunque hizo un llamamiento a la cautela. EH Bildu evit� relacionar la imputaci�n con la continuidad del Ejecutivo y vio "m�s importante dar un prop�sito a la legislatura".Por el contrario, Unidas Podemos vio "atado" el futuro del Gobierno de coalici�n y el de Rodr�guez Zapatero, cuyo auto "pinta feo". As� lo dijo su secretaria general, Yone Belarra, quien recrimin� al presidente del Ejecutivo que haya salido "a la defensiva" en vez de adoptar una respuesta "m�s humilde".Ante los reproches del bloque de la derecha y la distancia que marcaron varios de sus aliados en el Gobierno y en el Congreso, S�nchez decidi� ayer no moverse ni un mil�metro. Inst� al PP a "mirarse al espejo" antes de hablar de corrupci�n y abandon� el hemiciclo tras las preguntas de los diputados.Los ministros que intervinieron en el pleno tambi�n cerraron filas con el argumentario oficial. Lo mismo replicaron la mayor�a de barones territoriales, entre ellos el presidente del Principado de Asturias, Adri�n Barb�n, quien apel� a la presunci�n de inocencia. En cambio, el mandatario castellanomanchego, Emiliano Garc�a Page, fue la gran voz discordante por segundo d�a consecutivo. "No utilicen los ideales como justificaci�n para poder delinquir", agreg� sobre quienes defienden a Zapatero desde el "furor".Testimonio en el SenadoEn el Senado, compareci� el auditor Jes�s �ngel Carbajo, a quien la aerol�nea Plus Ultra contrat� para supervisar sus cuentas. No vio "irregularidades" en ellas, pero s� que detect� "alguna factura" de An�lisis Relevante.Se trata de la consultora del empresario Julio Mart�nez Mart�nez, amigo de Zapatero y presuntamente actu� como testaferro del expresidente. Carbajo expuso a los senadores que esta compa��a "pod�a haber entrado en concurso de acreedores en 2020 si los accionistas lo hubieran considerado adecuado". Sin embargo, se opt� finalmente por un rescate con fondos p�blicos de 53 millones de euros, y que fue a cargo de la Sepi.